Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
Durante la temporada decembrina, los servicios de salud mental registran un aumento en la atención a personas con síntomas depresivos, aunque esto no implica que exista más depresión que en otras épocas del año. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en estas fechas la demanda de atención psicológica se incrementa hasta en un 20 por ciento, lo que especialistas atribuyen a factores emocionales que suelen intensificarse al cierre del año.
El Mtro. Alfredo Meza Covarrubias, Coordinador de la Licenciatura en Psicologia de la UASLP, explicó que diciembre no genera depresión por sí mismo, sino que funciona como un detonante para personas que ya arrastraban procesos previos.
Elementos como recuerdos dolorosos, duelos, pérdidas y una mayor convivencia con familiares o espacios significativos pueden reactivar síntomas ansiosos o depresivos que ya estaban presentes, al entrar nuevamente en contacto con experiencias emocionalmente complejas.
Aunque existe un trastorno conocido como afectivo estacional —asociado principalmente a la falta de luz solar durante el invierno—, este fenómeno es poco frecuente en México. En el contexto local, los cuadros que se presentan durante esta época están más relacionados con procesos depresivos no resueltos que se intensifican por las condiciones emocionales propias de las fiestas decembrinas.
