(El Universal)
Ciudad de México.- Previo a la marcha del Día Internacional de la Mujer, madres buscadoras y madres de mujeres víctimas de feminicidio pintan los nombres de sus hijas en las vallas que rodean Palacio Nacional. Algunas hacen huelga de hambre desde el miércoles y otras protestarán hasta ser recibidas por la presidenta Sheinbaum.
“Estamos juntas, estamos unidas y vamos a permanecer aquí hasta que tengamos un diálogo con la presidenta, no nos vamos a retirar, ni hoy ni mañana, si ella nos quiere retirar por su evento del domingo ya veremos cuáles van a ser las formas”, dice Lorena Gutiérrez.
La madre de Fátima Varinia Quintana, asesinada en 2015, lamentó que a una década de los hechos, su familia no obtiene justicia. La semana pasada les pidieron ir a la Secretaría de las Mujeres, aunque luego recibieron una llamada y les dijeron que tenían agenda llena y asuntos más importantes, por lo que les cambiaron la cita.
“Por supuesto que no, ya basta de simulación, basta de darnos largas, yo ya tengo una década esperándolas, una década sabiendo de su omisión, de su indolencia, de la normalización y de la simulación. Sé perfectamente cómo se manejan: vamos a una mesa de diálogo donde te dicen sí, sí, te palmean la espaldita, echan dos, tres lagrimitas y pretenden que nosotras después de 10 años les creamos”, dice.
En entrevista, con este medio acusó que tanto Claudia Sheinbaum, la Jefa de Gobierno Clara Brugada y la gobernadora del Estado de México Delfina Gómez se jactan de decir que “llegaron todas” y que “es tiempo de mujeres”, pero no reciban a madres buscadoras ni a las que quieren justicia para sus hijas.
Se dijo cansada de que lucren con su dolor y con sus asesinados y asesinadas. Reiteró que no llegaron todas, y continuaron escribiendo los nombres: Fátima, Karen, Leslie, Serymar y Karla.
