COMO suele suceder cuando la renovación generacional de los funcionarios es improvisada, de un programa innovador lo que sale es un fiasco…
CON fines electorales, el grupo político que domina las oficinas públicas del país se inventó un esquema financiero de pensiones de beneficiarios del Instituto Mexicano del Seguro Social llamado “Modalidad 40”, una especie de fraude financiero que permitía a los trabajadores el acceso a una pensión más alta con respecto a la que les corresponde…
NO es que como tal el esquema de pensiones fuera un fraude; el punto es que nuestros queridos curuleros federales aprobaron el esquema, para no variar, sin contar con respaldo financiero: una medida noble pero tan burda como los programas sociales que han requerido un tiradero multimillonario de recursos…
TUVIERON que pasar 8 años para que el gobierno que se autoapoda “4T” se diera cuenta que el planeador de las finanzas públicas de Andrés Manuel López Obrador estaba loco, porque nunca advirtió al adulto irresponsable que nos gobernó los seis años anteriores, que cada decisión requiere del respaldo financiero y que el dinero no se da en árboles, como lo quiso hacer parecer en sus recurrentes discursos para personas de bajo coeficiente intelectual…
EN cierta forma, el hoyo financiero de la Modalidad 40 tiene su origen en el saqueadero de las finanzas públicas que algunos vividores han patrocinado no solo para medicamentos e insumos de hospitales, sino para todo el cerro de billetes que reciben de empresarios honestos que pagan el Seguro Social de sus trabajadores…
SI sistema de seguridad tuviera dinero líquido, es un hecho que ni siquiera se le hubiera ocurrido rajarse con las pensiones de la gente…
BIEN han advertido especialistas, que este gobierno no sabe manejar el espacio público que le fue confiado, pero asumirlo y admitirlo les importa “un cacahuate” a los que han hecho el negocio de su vida con el sistema de seguridad social y han jugado con las vidas de todo el mundo…
OJALÁ que los derechohabientes recapaciten y ni se les ocurra, por “un plato de lentejas”, vender el futuro de México, con los ladrones que tiene el sistema de seguridad social incrustados en la administración pública…
EL robadero es tal, que por acción reprochable a los administradores del sistema de salud, de la noche a la mañana se les cayó la joya de la corona de los programas asistenciales, el que se supone dejaría huella en miles de familias porque por fin los jubilados tendrían una pensión generosa, esa que quizá habría funcionado mejor con un gobierno más cargado hacia el fomento a la economía y la formalidad, esa que paga impuestos y permita financiar las acciones de gobierno…
ES reprochable y despreciable que tanto funcionario inepto haya dejado caer un sistema innovador, nada más porque no les puede amarrar las manos a los que andan robando recursos, equipamiento y medicamentos…
ESTÁ de pena que en todo el país hay broncas, y hasta en las clínicas del IMSS de San Luis Potosí y en el Hospital Central, resulta que las medicinas no llegan a los pacientes y las autoridades han guardado silencio cómplice, por aquello de que dicen que dicen que dijeron, que los ladrones de medicinas gozan de protección, al menos y según la versión de Ciudadanos Observando…
TODAVÍA pasarán meses para entender el recuento de los daños, por aquellos que de 6 meses a la fecha tramitaron su jubilación y ya andaban ilusionados con la Modalidad 40, esa que todavía el martes prometía un futuro próspero para los derechohabientes, esos que no caían en la cuenta de que algunos administradores públicos manejan mal las cosas y luego vienen saliendo con que de andar en el camión, ahora tienen mansiones y grandes hectáreas.
POSDATA: Que vergüenza para nuestro querido México, que un organismo internacional de poderes judiciales de los países expulsó de entre sus miembros a los magistrados y ministros del Bienestar que tuvieron la ocurrencia de defender la reforma judicial que los llevó a los cargos electos por métodos políticos ligados a los partidos gobernantes.
