Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
Celebración inolvidable, el octavo siglo cumplido del tránsito de Fray Francisco, canonizado siglos después y recordado por aquel 4 de octubre de 1226, día en que miles de pobladores de Asís, su pueblo natal, lo despidieron como el hombre que predicó a través de la humildad y la pobreza. San Luis Potosí organizó una carrera atlética y un encuentro con el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe.
LA CAPITAL Y LA FIESTA
En la ciudad de San Luis Potosí, el templo de San Francisco se vistió de fiesta durante todo el novenario, pero cerró con una carrera atlética, la unción de los enfermos y la bendición de los animales.
El templo cuyo rector es Fray Jorge Rodríguez, celebró misas a lo largo de la semana, además de diversos recorridos con la imagen de San Francisco de Asís, esta vez con una ruta ampliada que incluyó a los agustinos y a la propia Catedral Metropolitana.
Los feligreses participaron con diversas actividades cooperativas, algunas de kermés, oraciones y peregrinaciones que abarcaron los 9 días, hasta este domingo, fecha precisa de la celebración de los ocho signos, desde que todo el pueblo de Asís, se dirigió al tránsito de Francisco, para conducirlo hasta su última morada.
La celebración concluyó con una ceremonia de tránsito encabezada por el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe, en la víspera del día de la celebración oficial.
Se le recordó por su aportación a la predicación en el centro de la pobreza, por atreverse a dejar su herencia y su reino a cambio de servir a los necesitados y por vivir al nivel de los más vulnerables.
Se le recuerda también por ganarse la confianza y el cariño de todo su pueblo, lo que llevó a la Iglesia Católica a su canalización y veneración.
Además, San Francisco es uno de los santos de la etapa fundacional de San Luis Potosí. Los frailes franciscanos formaron parte de las primeras congregaciones que llegaron para quedarse.
Así celebraron un día capitalino con su templo de mampostería y cantera que fue testigo de la carrera atlética, la petición de salud para los enfermos y el día en que los animalitos también merecen la bendición, el cuidado y los buenos deseos.
LA FIESTA DEL ALTIPLANO
En Real de Catorce, miles de creyentes peregrinaron hacia el Templo de San Francisco a través de Estación Catorce o el túnel de Ogarrio, en una celebración octacentenaria encabezada también por el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe como administrador apostólico de la Diócesis de Matehuala, luego de que el obispo Margarito Salazar Cárdenas dejó vacante la sede al ser nombrado obispo titular en Tampico. En diferentes puntos de la ciudad y parroquias y capillas, San Francisco fue recordado. También, el vocero de la Arquidiócesis Tomás Cruz Perales encabezó una misa en el Mercado Hidalgo.
A diferencia de San Luis Potosí, donde San Francisco de Asís es solo una de las dedicaciones para la diversidad de congregaciones que se concentran en la capital, el templo que corona la zona serrana de la cabecera del municipio de Real de Catorce, es el punto de recepción de miles de visitas de creyentes de San Luis Potosí, México y el extranjero.
La celebración de ocho siglos atrajo a más creyentes que en 2025. Ahí, los feligreses organizaron una ceremonia de tránsito, con la imagen de Francisco recostado en el interior de una caja de cristal iluminada. Le rezaron y le cantaron y luego trasladaron su imagen al centro del templo, para su veneración, con tanta asistencia como la comparable a los días clave de la celebración de la virgen de San Juan.
Los creyentes ingresaron por el túnel o por las terracerías.
Algunos acudieron por grupos.
De esta forma, llegaron feligreses por comunidades, algunos por ciudades de origen y también por sectores. Aparecieron transportistas, agricultores, trabajadores de industria y mineros, para montar guardia frente a la imagen de San Francisco.
FIESTA EN EL MERCADO HIDALGO
Propietarios de negocios de taquería y gorditas generaron su propia fiesta. Como cada año lo hacen, consiguen un sacerdote para oficiar una misa en uno de los pasillos principales.
Fue así como en esta ocasión, el sacerdote invitado fue Tomás Cruz Perales, rector del templo de San José y vocero de la Arquidiócesis Potosina. Los comerciantes aprovecharon para celebrar el año jubilar con la bendición de locales, además de que algunos familiares de comerciantes llevaron animales para la bendición.
Entre olores a los antojitos mexicanos, de carnes y flores, mariscos y mojarras, pantalones cholos e imágenes, la misa coronó la celebración de los ocho siglos de San Francisco, en el mercado de abasto popular del centro histórico.
