(EFE)
Lourdes, Francia.- El papa León XIV escuchó durante casi dos horas, primero en grupo y después uno por uno, a siete víctimas de abusos por parte del clero y les reafirmó su compromiso de “garantizar que el mal que sufrieron jamás se repita”.
“Esta tarde, poco después de las 17:30, en la residencia episcopal de Lourdes, el papa León XIV se reunió con siete personas —cuatro hombres y tres mujeres— víctimas de abusos por parte de miembros del clero y de la Iglesia de Francia.
El papa, añadió, “se reunió con cada uno de ellos individualmente y en privado, escuchando sus historias, el dolor y el sufrimiento que padecieron —a veces, lamentablemente, con la complicidad o el silencio de quienes podrían haberlos ayudado”.
León XIV también escuchó sus propuestas “para asegurar que esto jamás vuelva a ocurrir” y dedicó unos momentos a la oración con algunos.
Más tarde, el papa León XIV recorrió “como un peregrino entre peregrinos” la explanada del santuario de Lourdes para la espectacular procesión de las antorchas al final de la tercera jornada de su visita a Francia.
Con una vela en la mano como el resto de las decenas de miles de peregrinos que participaron en la procesión y en la total oscuridad, el papa rezó el rosario y recorrió toda la pradera del santuario mariano.
“Doy gracias al Señor por poder, a mi vez, responder esta noche al llamamiento de nuestra Madre, convirtiéndome en peregrino entre los peregrinos”, dijo el papa al concluir la procesión y llegar al santuario de Nuestra Señora de Lourdes, donde cada año arriban millones de peregrinos, sobre todo enfermos que beben de su manantial.
