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Galpatha, Sri Lanka.- Uno de los residentes que murió en un incendio en un hogar de ancianos no registrado en el oeste de Sri Lanka había estado encadenado, mientras que otro fue desatado y salvado, informó un miembro del personal el viernes.
“Había dos que estaban encadenados”, indicó el empleado Danuja Chathuranga. “Sólo hay que apartar la vista un momento y se escapan. Uno de ellos se había ido un día con la silla a la que estaba atado y fue encontrado enredado en una cerca de alambre de púas. A otro, con llagas en las piernas, lo trajeron de vuelta de un campo embarrado”.
“Nuestra intención no era hacerles daño. Eran pacientes que recibían tratamiento psiquiátrico. Si se escapan o caen en un hoyo, un pozo o los atropella un vehículo, los responsables somos nosotros”, añadió.
Sus comentarios se producen en medio de una creciente indignación pública por el trato a los residentes en el hogar en Anguruwatota, donde 13 personas murieron en el incendio que comenzó a última hora del miércoles.
El lugar del incendio permanecía abandonado el viernes. Estuches de gafas, medicamentos y sillones reclinables estaban esparcidos alrededor del cascarón calcinado del hogar en Anguruwatota, un pequeño pueblo a unos 55 kilómetros al sureste de la capital, Colombo.
Imágenes de The Associated Press muestran el edificio arrasado, con muebles y equipos carbonizados. Había cuerpos cerca.
Según la policía, 71 personas con enfermedades mentales se alojaban en el hogar en el momento del incendio. Cincuenta de ellas fueron rescatadas por vecinos, bomberos y policías.
