La violencia institucional y la impunidad agravan la crisis de desapariciones en México
Por Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
En México, buscar a una persona desaparecida puede convertirse en una actividad de alto riesgo que expone a las familias a violencia, desplazamiento forzado e incluso a la muerte, advirtieron integrantes de Amnistía Internacional durante una conferencia impartida en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), donde señalaron que las mujeres buscadoras enfrentan un contexto de abandono institucional, estigmatización y violencia estructural.
Durante la conferencia “Desaparecer otra vez: violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México”, Brittany Alexis Huesca Cuautle, responsable de Activismo y Movilización de Amnistía Internacional México, expuso que el país se mantiene como uno de los más peligrosos para las personas defensoras de derechos humanos, entre ellas quienes buscan a sus familiares desaparecidos, así como defensoras del territorio y el medio ambiente.
Señaló que estas violencias se agravan por razones de género y por condiciones de desigualdad como el origen étnico, la clase social, la situación migratoria o la discapacidad, lo que coloca a las mujeres buscadoras en una situación de vulnerabilidad estructural frente a instituciones que, afirmó, no garantizan condiciones seguras para su labor. Indicó que entre las principales agresiones documentadas se encuentran la discriminación, la estigmatización y la revictimización institucional, al responsabilizar a las propias personas desaparecidas de su ausencia.
Añadió que este contexto no solo implica un riesgo de seguridad, sino un impacto profundo en la vida cotidiana de las buscadoras: ruptura de redes familiares y sociales, pérdida de empleo, desplazamiento forzado y un deterioro constante de la salud física y mental, con enfermedades crónicas, estrés permanente, alteraciones del sueño y afectaciones emocionales derivadas de la incertidumbre sobre el paradero de sus familiares. Subrayó que incluso la atención psicológica resulta insuficiente, porque no es posible elaborar un duelo cuando no existe certeza sobre la vida o la muerte de la persona desaparecida.
Finalmente, Amnistía Internacional advirtió que la violencia institucional, la desconfianza hacia las autoridades y la posible colusión con el crimen organizado profundizan la impunidad y han vuelto excepcional, en lugar de garantizado, el acceso a la denuncia y la búsqueda. En ese contexto, la organización llamó a reconocer la crisis de desapariciones en México y la labor de las mujeres buscadoras como defensoras de derechos humanos, así como a fortalecer las instituciones, eliminar la estigmatización y garantizar una perspectiva de género e interseccional en los procesos de búsqueda.
