[EFE]
Un joven de 17 años, Rio Ngumoha, el mejor regateador joven de Inglaterra, llevó el aliento a la grada de Anfield que salió del bache en la Premier con el triunfo ante el Fulham (2-0) y disparó la confianza ante la necesidad de remontar el martes ante el París Saint Germain en la Liga de Campeones.
El niño prodigio de Liverpool es una de las pocas buenas noticias con las que cuenta el aún vigente campeón en lo que va de curso. De sus botas salieron los dos goles ante el Fulham. Uno, genial, obra suya. El segundo como generador, con visión.
Rio Ngumoha tiene desparpajo, atrevimiento a pesar de su corta edad y después de las amenazas de Mohamed Salah, que recuperó la titularidad, al cuarto de hora y de Harry Wilson, que pudo adelantar a los visitantes, entró en acción y marcó las diferencias.
La genialidad de Ngumoha llegó pasada la media hora, en el 36, en pleno ataque, sin gol, red. Cuando recibió un balón de Florian Wirtz, desafió a su marcador desde un lateral, un par de fintas y una parábola espectacular que superó al meta alemán Bernd Leno.
Sosiego y alivio en el Liverpool que disfrutó de sus mejores minutos mientras su rival perdía el rumbo. Ngumoha otra vez. Pelota en el lado izquierdo y pase a Cody Gakpo que vio solo a Mohamed Salah que hizo el segundo.
Después Arne Slot, en la segunda parte, empezó a mirar hacia la Champions y gestionó los esfuerzos. Pudo acortar distancias Emilie Smitho Rowe pero también hacer el tercero Alexis Mac Allister que salió para jugar la última media hora.
