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Beirut, Líbano.- El Líbano seguía en shock tras el día más mortífero en las más de cinco semanas de guerra entre Israel y el grupo político-militar Hezbolá, respaldado por Irán, con un número de muertos que ya supera las 300 personas a medida que se extraen más restos de entre los escombros y se identifica a los cuerpos en los hospitales.
El Ministerio de Salud informó que 1,150 personas también resultaron heridas en los ataques generalizados que sacudieron el Líbano el miércoles, incluso en zonas concurridas de Beirut.
El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió que la continuidad de los ataques israelíes contra el Líbano acarrearía “costos explícitos y respuestas FUERTES”, al tiempo que insistió en que un alto el fuego de dos semanas en la guerra con Irán se extendía al Líbano. Israel no estuvo de acuerdo en ello.
El Ministerio de Salud de Líbano informó que los ataques que Israel lanzó el miércoles sin aviso previo mataron al menos a 203 personas e hirieron a más de 1,000. El ejército israelí afirmó que atacó sitios de Hezbolá , pero varios bombardeos alcanzaron zonas comerciales y residenciales densamente pobladas durante la hora pico, lo que demostró numerosas víctimas civiles. El presidente libanés Joseph Aoun calificó los ataques de “bárbaros”.
En Beirut, la gente esperaba con nerviosismo cerca de los sitios donde se realizaban las labores de búsqueda y rescate, cubriéndose el rostro del polvo. Bomberos exhaustos se sentaban sobre un auto calcinado entre edificios derrumbados.
Mohammad Chehab, un sirio de Deir el-Zour, contó con tristeza que seis de sus 10 familiares fueron hallados muertos en un edificio destruido.
Abdul Rahman Mohammad, un sirio que perdió a cinco familiares en el barrio de Hay al-Sellom, esperaba en el hospital Rafik Hariri para recuperar los cuerpos de su madre, dos hermanas, su hermano y un cuñado. “Los atacaron sin previo aviso. Esto es brutalidad israelí”, dijo.
