(El Universal)
Ciudad de México.- Luego de siete años de búsqueda, Ceci Patricia Flores Armenta, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, se despidió de su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, cuyos restos fueron localizados el 24 de marzo en un rancho al norte del ejido Salvador Alvarado, en la Costa de Hermosillo.
En el Panteón Municipal de la capital del estado, la activista expresó que logró cumplir la promesa que la sostuvo durante años: encontrar a su hijo y darle sepultura digna.
“Aquí ante la tumba de mi hijo, que fue mi objetivo por siete años, puedo decir que cumplí”, expresó ante colectivos.
Durante la despedida, Flores Armenta agradeció el acompañamiento de madres buscadoras de Sonora, Jalisco y otras entidades, así como de organizaciones y periodistas que han dado visibilidad a la problemática de desapariciones en el país.
Pese al hallazgo, advirtió que la búsqueda no termina.
“Aquí no se acaba la lucha. Hay miles de desaparecidos y yo tengo otro hijo que buscar: Mi Alex”, señaló.
La fundadora del colectivo subrayó que continuará participando en labores de búsqueda, al tiempo que hizo un llamado a otras familias a no desistir y a exigir a las autoridades el cumplimiento de sus obligaciones.
En ese sentido, reconoció que el hallazgo de los restos de su hijo fue realizado por la Fiscalía de Sonora, mientras que ella participó en las diligencias de exhumación e identificación.
Pronto partirá a Sinaloa con el propósito de encontrar a su hijo Alejandro Guadalupe Islas Flores, desaparecido en 2015 en Los Mochis.
