(El Universal)
Ciudad de México.- Con poco más de un año de operaciones, Mexicana de Aviación, aerolínea del Estado, enfrenta un escenario incierto pues aún adeuda el segundo pago por la adquisición de inmuebles de la Mexicana original, que quebró en 2014, y enfrenta problemas como una demanda en Estados Unidos, menos aviones y una baja afluencia de pasajeros.
Para algunos analistas, este escenario incluso anticipa la quiebra de la empresa.
Pablo Casas Lías, director del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas (INIJA), considera que la aerolínea del Estado mexicano está quebrando, pues con una flota de dos aviones y ocupación de 45% de sus aeronaves, no da los resultados esperados.
Mexicana volaba hacia 18 destinos, pero el pasado 6 de enero dejó de operar ocho rutas: Acapulco, Campeche, Guadalajara, Ixtapa, Nuevo Laredo, Puerto Vallarta, Uruapan y Villahermosa.
En su corta trayectoria, la problemática de Mexicana se ha complicado. Inició operaciones en diciembre de 2023, pero no pudo hacerlo con los 10 aviones Boeing 737 que tenía contemplado adquirir o arrendar, y tuvo que debutar con tres Boeing 737 que le cedió la Fuerza Aérea Mexicana.
Otro tropiezo llegó en abril pasado, cuando SAT Aero Holdings demandó a la aerolínea en Estados Unidos debido a que la Sedena le arrendó 10 aviones, pero la empresa nunca recibió los pagos.
En su primer año de operación, Mexicana transportó a 382 mil pasajeros. Considerando sólo de enero a noviembre de 2024, transportó a 256 mil personas, según cifras de la Agencia Federal de Aviación Civil, es decir, 0.4% del total de viajeros en rutas nacionales.
