Flor Martínez
[San Luis Hoy]
En distintos ejidos de Soledad de Graciano Sánchez, cada 15 de mayo se mantiene viva la tradición de venerar a San Isidro Labrador, considerado el santo patrono de los agricultores y campesinos, a quien encomiendan sus tierras y cosechas con la esperanza de obtener un buen temporal, además de pedirle que traiga las lluvias.
En el ejido Soledad es uno de los lugares donde los agricultores realizan plegarias para pedir lluvia suficiente que permita el crecimiento de los sembradíos durante el ciclo agrícola.
En algunas comunidades, las celebraciones también incluyen recorridos con imágenes del santo por parcelas y caminos rurales, acompañados por música, rezos y convivencias entre habitantes, como parte de una tradición.
Productores señalan que la figura de San Isidro Labrador representa la fe y la esperanza de quienes dependen del campo, especialmente ante las dificultades que enfrentan por la sequía y las altas temperaturas registradas en los últimos años.
En algunas parcelas, además organizan una convivencia como símbolo de agradecimiento al santo patrono, dónde se reúnen principalmente a agricultores y sus familias, quienes mantienen la costumbre de pedir por buenas cosechas de maíz, frijol y otros cultivos de la región, además de solicitar bienestar para los trabajadores del campo y sus animales.
Aunque las celebraciones varían según cada ejido, la devoción hacia San Isidro Labrador continúa siendo una de las tradiciones religiosas más arraigadas entre las comunidades agrícolas.
