“LA FLOR DE MEXQUITIC”

Dafne Medina

[San Luis Hoy]

Una de las bebidas más antiguas de México y con una tradición que continúa trascendiendo de generación en generación, y que, además, es ícono de identidad para todo mexicano, es el Pulque, que por excelencia ha sido a lo largo de su historia un manjar, que, aunque originalmente solo podía ser consumido por personas de la alta jerarquía, en la actualidad cualquiera puede disfrutar de un buen vaso fresco de esta bebida.

El también llamado Elixir de los Dioses posee en su historia una importante carga cultural, pues como ya lo mencioné anteriormente, no solo forma parte de la identidad de todos los mexicanos, sino que desde el tiempo de los mexicas y hasta el día de hoy, es una de las bebidas más emblemáticas y ancestrales con un sentido sagrado, pues los antiguos pobladores le asociaban con la diosa Mayahuel, la deidad del maguey, planta de la cual se obtiene el Pulque.

Es así, que Pulso Diario San Luis se encontró con una de las pulquerías más famosas, tradicionales y antiguas que aún persisten en San Luis: “La Flor de Mexquitic”, espacio que desde hace más de tres décadas ha brindado no solo el placer de un buen y fresco jarro de pulque, sino la experiencia de adentrarse y conocer el sentido histórico, cultural y medicinal que posee la bebida.

DOÑA CHENCHITA

Esto, gracias a la persistencia, el esfuerzo y sobretodo, al cariño, la pasión y el respeto que la señora Crescenciana Ortiz Hernández, mejor conocida como la famosa Doña Chenchita, ha dedicado a la producción, venta y preservación del pulque.

Esta tarea la ha desempeñado desde muy pequeña, en aquellos días cuando acompañaba a su padre, Don Gilberto Ortiz, a raspar el maguey, extraer el “aguamiel” y posteriormente, dar pie al proceso de elaboración de la bebida, que, blanquecina, espesa y un tanto espumosa, refresca y reconforta a todo aquel que le consume.

PIONERA DE LA TRADICIÓN PULQUERA EN SLP

Astuta y trabajadora, pero con carácter fuerte y decidido, que pareciera casi imposible nos contestara a nuestras insistentes preguntas, Doña Chenchita finalmente accede y nos comparte el gran orgullo que le causa ser pionera de la tradición pulquera en San Luis Potosí, quehacer que a sus 80 años continúa ejerciendo con una fuerza y salud envidiable, que refiere (entre risas) quizás sea por su gusto al pulque.

“Yo veía, era muy bonito. A mí me llevaba cuando mi mamá se aliviaba de las criaturas”. De esta manera refiere nostálgica, a los días en que Don Gilberto le llevaba con él a los magueyales.

Años más tarde Doña Chenchita comenzó a hacerse cargo de esta tarea, cuyo día de trabajo comenzaba a la 1 de la madrugada, cuando emprendía camino a “raspar” al maguey y extraer el aguamiel. “A las 6 de la mañana corría otra vez a raspar”.

TRASFONDO CULTURAL

Daniela Ortiz, nieta de Doña Chenchita, quien hasta el día de hoy (y desde su niñez) la acompaña en esta travesía, tiene claro el objetivo de difundir, preservar y compartir el trasfondo cultural del pulque, no solo a sus clientes, sino a todos aquellos que deseen conocer más sobre esta bebida.

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