Joaquín Cosío en película de monstruo

[El Universal]

Ciudad de México.- “¡Ya sólo esto me faltaba!”, dice divertido Joaquín Cosío al hablar de él como monstruo de película.

La historia, que combina animación y acción viva, a estrenarse en el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, que inicia la semana próxima, lo mostrará como un ser fantástico alto, con cuernos y hasta burlón con su protagonista.

“Este es un personaje muy simpático que forma parte de las pesadillas del principal, es uno de los personajes de su infancia que se le aparece cuando tiene algunos problemas amorosos, no es como su consciencia, porque es bastante burlón para orillarlo a reflexionar”, detalla el actor.

“Monstruosamente solo”, título del largometraje, es la ópera prima del realizador tapatío Enrique Cruz, y cuenta con la actuación de Andrés Montiel y Eréndira Ibarra.

PERSONAJE

Moncho, nombre del ser de dos metros de altura, nació inspirado en un relato de Guillermo del Toro, a quien en su niñez perseguían los monstruos, hasta que pactó que su vida estaría dedicada a ellos.

Montiel, quien interactúa con el monstruo, tuvo como referencia una botarga a la cual se le escaneó la cabeza para hacerla en 3D y retextualizar en los siguientes procesos.

Cosío estuvo en la mente del realizador Cruz, quien dejó al actor de “Pastorela” y “El infierno” hacer su propia creación. El histrión ya tenía experiencia en doblaje con proyectos internacionales como “Ted” y “Klaus”, así como la mexicana “La revolución de Juan Escopeta”.

PRODUCCIÓN

“La animación tiene el efecto de que cuando ves al personaje te jala y de alguna manera vas viendo su voz, vas encontrando cómo habla, cuando pasa como con estas películas vas cocreando al personaje, aquí es un personaje de la infancia que llega cuando hay broncas existenciales”, indica Cosío.

“Y pues ahora esta película sí la podrá ver mi hijo (de ocho años), porque las otras que he hecho son violentas, Klaus ya la vio seis veces”, comenta entre risas.

“Monstruosamente” solo comenzó su realización en 2013, se filmó en un solo decorado principal, durante 17 días usando la rotoscopia, técnica que primero filma en acción viva y después, cuadro por cuadro para iluminarlos.

Por cuestiones económicas, el director paró el proyecto durante casi tres años, hasta que contó con apoyos gubernamentales estatales. La cinta está valorada en menos de 3 millones de pesos.

“Es una comedia romántica en donde el personaje de Andrés cae gordo, rechaza la ayuda de todos, se cierra en un microuniverso y entonces este amigo monstruo es el humor ácido de ello. Hay fragmentos completamente animados con rotoscopia y live action. Creo el mensaje de la película es que no importa lo imbécil que se sea, la amistad verdadera ahí estará siempre”, destaca Cruz, el director.

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