Primer clásico de la era post Messi

[AP]

BARCELONA.- Un Barcelona venido a menos tras la partida de Lionel Messi encara otro fuerte desafío al recibir el domingo a su rival de siempre, Real Madrid, en una jornada de grandes choques, en la que el actual líder se topará con el último campeón.

El primer clásico entre Barcelona y Real Madrid desde la partida de Messi será opacado en parte por el duelo entre Real Sociedad, puntero del campeonato, y Atlético de Madrid, el último campeón. Los vascos de la Real Sociedad hacen un fútbol muy ofensivo, en tanto que Atlético tiene tal vez el ataque más fuerte de la liga.

El partido en el Camp Nou de Barcelona será el tercero de una tanda que su técnico Ronald Koeman describió como crucial para encarrilar al equipo, que tuvo un arranque de temporada nefasto e hizo que él se tambalee en la cuerda floja.

Barcelona superó al Valencia 3-1 el fin de semana pasado en la liga y el miércoles despachó 1-0 al Dínamo de Kiev en la Liga de Campeones, apuntándose su primer triunfo en ese torneo tras dos derrotas apartosas.

Koeman, no obstante, lamentó que sus jugadores no hayan superado con mayor holgura a un Dínamo muy timorato. El defensor Gerard Piqué anotó el gol, que fue el primero de Barcelona en tres partidos de la Champions League. Pese a la llegada de Memphis Depay, el equipo echa de menos a Messi y también a Antoine Griezmann, cedido a préstamos al Atlético de Madrid para sanear un poco las maltrechas finanzas del clud. Messi y Griezmann marcaron 58 goles entre los dos la temporada pasada, en que el equipo blaucrana anotó 122 goles en total.

Depay lleva cuatro dianas, pero ningún otro jugador a marcado más de dos goles. En Real Madrid, mientras tanto, Karim Benzema lleva 11 tantos y Vinicius Junior siete.

Koeman dijo que los delanteros no estaban rindiendo. El único atacante que no criticó fue Ansu Fati, aduciendo que no se le puede pedir demasiado todavía ya que está recién volviendo de una ausencia de diez meses por lesión. Fati acaba de renovar su contrato hasta el 2027, con una cláusula de rescisión de mil millones de euros (1,1 millones de dólares).

“Debemos recordar que estuvo mucho tiempo lesionado. Y no ha cumplido 19 años”, manfiestó. “No se le puede pedir que resuelva todos nuestros problemas y llene el vacío dejado por Messi. Hay que ir paso a paso y no pedirle que haga milagros”.

Barcelona espera que el choque del domingo atraiga más espectadores que el partido contra Dínamo, al que asistieron solo 45.000 personas al Camp Nou, con capacidad para 90.000.

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