Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
Antes de cualquier reparación a la imagen de San Pablo que fue dañada por una persona en la Catedral, el Instituto Nacional de Antropología e Historia hará la valoración de la pieza de madera.
Hasta ahora solo se cuenta con las evidencias del daño causado, y la escultura ya se encuentra a disposición para que la dependencia federal determine la forma como debe repararse.
El presbítero Rubén Pérez Ortiz, ecónomo de la Arquidiócesis, explicó que el obispo Ignacio Montes de Oca y Obregón, en San Luis Potosí, quien también fue miembro de la Academia Mexicana de la Historia, fue el responsable de traer de España la escultura de San Pablo que fue instalada en el altar principal de la Catedral.
Por su antigüedad es una pieza valiosa, elaborada en los talleres Barcelona.
Rubén Pérez y el vocero de la Arquidiócesis, Tomás Cruz Perales, explicaron que hay muy altas posibilidades de que permanezca la misma imagen con las reparaciones que el personal especializado realice.
El presbítero Rubén Pérez dijo que será un restaurador profesional quien se hará cargo, porque ellos tienen la técnica y el estudio preciso para que la escultura vuelva a su estado original.
Cruz Perales dijo que hay indicios de que la estatua tiene remedio y se le puede igualar al estado en que se encontraba, tal y como la entregó el obispo Montes de Oca a la Catedral.
Montes de Oca y Obregón fue en 1871 obispo de la diócesis de Tamaulipas, luego en 1879 obispo de Linares, Nuevo León, y por último en 1885, obispo de la Diócesis de San Luis Potosí, nombrado Arzobispo de Cesárea de Ponto como título honorífico.
