Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
La baja en el consumo y el alza de precios están pegando en la movilidad de inventarios y el más difícil de los problemas se vive en los negocios mayoristas de perecederos, advirtió Emilio Pizaña López, titular de la Comisión de Comercio del Patronato del Centro de Abastos.
Explicó que hay productos que en tan solo un año pueden ofrecer variantes de precio de hasta el cien por ciento con respecto al precio anterior.
Dijo que eso está disminuyendo de manera brusca el consumo y también se está convirtiendo en un factor que desestabiliza los inventarios, porque con frecuencia es necesario disminuir los requerimientos de mercancías.
Dijo que hay grandes perjuicios a la economía porque la gente ha comprado menos con la misma cantidad de dinero y eso está pegando directamente en el volumen de ventas, porque los trabajadores tienen un ingreso definido, sin importar si es la industria o en su caso otras fuentes de ingresos fijas.
Comentó que la gente no se puede exceder en sus gastos y compra menos porque de lo contrario se endeudaría y eso sucede por ejemplo cuando una ama de casa quiere comprar 3 kilogramos de papas con 50 pesos y ahora compran los mismos 50, pero ya no se llevan los mismos kilos de papas, y se genera en el volumen de inventarios la afectación, pero al mismo tiempo es donde impacta a la población.
Explicó que cada crisis económica, incluyendo la actual, obliga a las familias a reformular la canasta básica y también a definir a fuerza de eso, el futuro de los negocios de mayoreo que deben bajar inventarios.
