Bitácoras

SIN duda, Juan Manuel Carreras heredará a su sucesor una administración plagada de problemas en todos los rubros, peros definitivamente serán tres serán los grandes retos del próximo gobernador Ricardo Gallardo Cardona: Seguridad, salud y las arcas públicas. Seguridad: Al igual que en otras dependencias y a pesar de la grave problemática de inseguridad y violencia que se dispararon durante su gestión, Juan Manuel Carreras desmanteló la Policía Estatal, la Secretaría de Seguridad Púbica del Estado (SSPE) fue un florero durante todo el sexenio…

LA Policía Estatal es un ente sin disciplina, sin mística de servicio, con un déficit preocupante de elementos, pues durante todo el sexenio de “el güerito” apenas egresaron de la inútil Academia de Policía no más de 200 nuevos uniformados, es decir, debido a las bajas, renuncias y jubilaciones durante estos casi seis años, la principal corporación de seguridad del estado tiene menos elementos, amén de que los policías, una buena mayoría, están enfermos, con sobrepeso o ya rebasan los 50 años de edad…

LA SSPE, lo único que realizó durante el gobierno de “Carreritas” fueron sus nuevas instalaciones, el C-4 se convirtió en el C5-i2, pero de nada ha servido, los índices de violencia y delincuencia crecen mes a mes inexorablemente, la “coordinación” entre los cuerpos de seguridad de los tres órdenes de gobierno en la práctica no existe, las reuniones diarias matutinas de seguridad sólo sirven para leer los informes de incidencias del día anterior, la Guardia Nacional sólo aparece después de algún hecho de sangre o delictivo…

MILES de millones de pesos de nuestros impuestos, presuntamente invertidos en el rubro de seguridad de nada nos han servido a los potosinos, la irresponsabilidad e ineptitud del gobernador en turno raya en lo criminal, pues a pesar de que en los últimos seis meses se han disparado a niveles históricos y preocupantes la violencia y la inseguridad, los potosinos cumplimos seis meses con una SSPE acéfala, sin rumbo y sin brújula…

SALUD: Tras más de cinco años de una administración por demás corrupta por parte de Mónica Rangel Martínez, donde cientos, quizás miles, de millones de pesos del presupuesto de la Secretaría de Salud estatal fueron desviados escandalosa y burdamente, los servicios de salud están técnicamente en bancarrota…

ESTA corrupción galopante en los SS, han provocado que el servicio médico y hospitalario en la entidad, -que nunca ha sido tan siquiera medianamente aceptable-, esté peor que nunca, a pesar de que Carreras no se cansa en presumir y alardear que en su administración se construyó “el nuevo” Hospital Central, Dr. Ignacio Morones Prieto, éste nosocomio no ha servido de nada…

EL “nuevo” Hospital Central, desde su licitación hasta la fecha, ha sido un barril sin fondo y un “elefante blanco”, construido a sobreprecio escandaloso, este nosocomio aún no se sabe de bien a bien cómo va a quedar, si lo absorbe la Federación por medio del INSABI o el gobierno estatal lo sigue administrando. Este saqueo de las arcas públicas en los SS, han debilitado la atención médica de los potosinos, hay un gran déficit de personal y de espacios de salud en toda la dependencia, falta de insumos, incluyendo medicinas, los insumos más básicos y equipos de protección a los trabajadores…

LAS arcas públicas: a Juan Manuel Carreras y a “la doctora muerte” Mónica Rangel, la pandemia de Covid-19 “les cayó como anillo al dedo”, para seguir desviando criminalmente los recursos públicos, contratar sin licitar a empresas fantasma, comprar a sobreprecio y seguir simulando, “Carreritas” tiene su pretexto perfecto para argumentar ahora que el déficit presupuestario de su administración se debe al combate de la pandemia, falso de toda falsedad…

LOS graves “hoyos” financieros en los dineros públicos son a consecuencia de la galopante corrupción durante todo el sexenio de Juan Manuel Carreras, solapados por una Auditoría Superior del Estado a modo y sumisa, que no debe de continuar. Amén de que la nómina oficial del estado está más obesa que nunca y las cargas por los ofensivos salarios y prestaciones a burócratas y funcionarios ahogarán en un par de años a las finanzas estatales. Sin duda un negro panorama, un escenario muy cuesta arriba para el futuro gobernador, pero en fin…Armando Acosta

 

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