Bitácora

POR lo menos en promesa, la Dirección de Comercio de la alcaldía de la capital, fue la primera en pronunciarse por el uso de una finca en la avenida Pedro Moreno para divertir alcohólicos, que empiezan la reunión en el sitio señalado y luego llevan la juerga a la calle…

Y es que no se trata de un asunto menor, si en una de las zonas de mayor proximidad con autoridades pueden darse bacanales, que hace 22 años, sólo eran visibles en los negocios de mala muerte de la carretera a Rioverde, en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez…

AUTORIZAR negocios de las características de una cantina de mala reputación, o permitir su operación irregular, abre las puertas para otras actividades colaterales; un ambiente de descuido y falta de vigilancia, facilita las condiciones para la comisión de delitos diversos, la pelea de delincuentes por el control de las fechorías, peleas entre jóvenes enardecidos por el alcohol, violencia de género, abusos de autoridad y la pérdida del patrimonio…

CON todo ese catálogo de posibilidades, nada justifica que otras autoridades se hagan ojo de hormiga con la operación de antros fuera de la ley, ni la ausencia de inspectores que festejan el cierre de un negocio que se hallaron por ahí, pero ni siquiera se les ve en el lugar donde se desarrolla una fiesta clandestina y de peores consecuencias…

PARA negocios que no se ajustan a la ley, y control de lugares de operación, los antros y bares parecen ser los menos adaptados a las medidas de prevención de la inseguridad y de los problemas de salud pública…

MIENTRAS ello ocurre con los antros de mala muerte, en la sociedad hace falta recuperar terreno para frenar la catástrofe de la pandemia de coronavirus COVID-19, que ya ha mandado a cientos de estudiantes a su casa, cuando aún en 2019 las generaciones anteriores estudiaban y luego se iban a las empresas a trabajar en áreas de aprendizaje…

LA suspensión de las actividades, sin duda, dejará un vacío generacional que los obligará a regresar a la escuela para actualizarse, o formarán parte de la generación perdida, que en otras condiciones desarrollaba tareas presenciales y de operación de equipos para desarrollar tareas productivas…

ES preciso considerar que industrias que requieren de obreros calificados no aceptan la improvisación ni los contratos a criterio de inexpertos; al retomar las actividades, exigirán que los estudiantes cuenten con experiencia de trabajo en forma paralela con el desarrollo de sus carreras técnicas en los planteles…

NO son empresas que toman las decisiones muy en serio, y en caso de que se enfrenten con el vacío generacional de aquellos que no pudieron participar en la educación dual, enfrentarán el vacío generacional de aquellos que por condiciones ajenas a su escuela o a ellos mismos, no tuvieron acceso a empresas que apenas comenzaron a luchar por su supervivencia…

OBREROS calificados, sin duda los habrá, pero serán pocos y haciendo esfuerzos extras; los demás deberán esperar para adquirir experiencia, y aspirar a trabajar en áreas por ejemplo de la industria automotriz o de empresas de proveeduría…

LO importante es que en la casa no aparezca un papá irresponsable, que agregue a lo que sucede, sus pocas ganas de mantener a su hijo en la escuela, verlo triunfar y capacitarse para no incorporarse a la reserva nacional de talentos (la calle), o esperar que un político que quiere ganar elecciones, le otorgue una beca por hacer nada…

ESA reserva de talentos, mejor conocidos como desempleados, podría convertirse en una masa crítica peligrosa, si se considera que las bandas delictivas viven de enviar como grupos de choque armado, a jóvenes que con oportunidades tendrían un futuro mejor.

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