Bitácora

“EL precio de desentenderse de la política, es el ser gobernado por los peores hombres”, dijo Platón, y a pesar de que esta frase fue acuñada hace más de 18 siglos, hoy cobra más vigencia que nunca. Otra frase que debería de retomarse en estos tiempos convulsos, aciagos y oscuros, es la atribuida al artífice de la unidad alemana y canciller teutón Otto Von Bismark, retomada décadas después por el primer ministro británico Sir Winston Churchil: “Un político se distingue de un estadista, porque el estadista ve por las próximas generaciones y no por las próximas elecciones”…

LA mayoría de los mexicanos, no se diga los potosinos, por evidentes y obvias razones, estamos asqueados, desilusionados, desalentados y hastiados de la política, pero son los que se dicen políticos que con sus politiquería, sus abusos, excesos y corruptelas, han denigrado la política, es algo similar con lo que pasa con la religión; “la Iglesia es un asco”, aseguran muchos, no es la Iglesia, son los ministros de cualquier culto que han defraudado a sus feligreses, son los pedófilos que amparados con una sotana sacian sus más bajos instintos, son la alta jerarquía que solapan estos deleznables actos, son los sacerdotes que no predican el Evangelio con el ejemplo, la religión al igual que la política, ni son malas ni son sucias, son los hombres las que las corrompen y las denigran…

ESTA desilusión que se traduce en apatía a la política, ha provocado que los mejores hombres, los más preparados, los más nobles y honrados se aparten de la política dedicándose a su oficio o profesión, dejando un vacío que han llenado una bola de oportunistas, corruptos, ineptos buenos para nada, simuladores, demagogos, mentirosos y deshonestos; hoy desgraciadamente la gran mayoría de nuestros gobernantes, con escasas excepciones, son todo menos ejemplo de honestidad y rectitud, sino que son protagonistas de una nauseabunda y repugnante impunidad y corrupción, hoy están más preocupados en dejar el cargo a un esbirro que le cubra sus espaldas y raterías…

LA degradación de la política potosina ya tiene varios lustros, pero en los últimos años se ha acelerado significativamente al llegar hoy a los extremos del surrealismo, el cinismo, de un pragmatismo falto de ética donde la ideología y los principios se desechan, ente otros muchos ejemplos, los más descarados es la intención del gobernador en turno para imponer como candidata a la gubernatura por Morena a la ex secretaría de Salud estatal, la impresentable Mónica Liliana Rangel Martínez, una mujer cuya ineptitud está más que demostrada, que abandona el cargo en medio de la peor crisis sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19, donde debido a su pésimo manejo ha provocado que hoy, la entidad potosina se ubique en el décimo lugar nacional en número de contagios y los muertos por el virus se cuentan por miles…

PERO no sólo es su incapacidad, también lo es las innumerables denuncias de corrupción en su contra, con pruebas contundentes e irrefutables donde se demuestra que ha desviado cientos de millones de pesos cuyo destino era combatir la pandemia y reforzar el debilitado sistema de salud estatal, un personaje que debería de estar siendo investigado o encarcelado por corrupto, ahora busca encabezar el gobierno estatal. Ayer en un mensaje a la nación el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrados, además de anunciar que ya no tenía Covid-19, dijo lo siguiente: “Vamos a seguir trabajando, luchando, ayudando al pueblo. Estoy optimista, no tengo desánimo. Estoy pensando en que vamos a sacar adelante a nuestro querido México, creo en la fórmula que se está aplicando, que la honradez es la mejor política y es la honradez la que nos da frutos”, ¿cómo se atreve a decir esto si su partido, Morena tiene como aspirante finalista a candidata a la gubernatura a un personaje corrupto como Mónica Rangel?…

EL expresidente del gobierno español, en su libro “En busca de respuestas, el liderazgo en tiempos de crisis, dice: “La política debería consistir en disminuir el sufrimiento de los ciudadanos, ése sería el liderazgo de verdad. Si la política que se hace no gusta, hay que cambiarla; si los partidos políticos que hay no gustan, hay que cambiarlos o cambiar a sus dirigentes. Debemos mejorar la calidad y el contenido de la política, y eso sólo se consigue con ideas y participación. Si no lo hacemos, nadie ganará y todos perdemos”, así es, después de ver como las Redes Sociales Progresistas (RSP) anunciara como su abanderado a gobernador a José Luis”(el tekmoloco) Romero Calzada, todos perdemos, la última palabra la tiene Usted querido lector, ante las urnas con las boletas en la mano, el próximo 6 de junio…Armando Acosta

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