Bitácora

LA encrucijada de la UASLP…

HOY por la mañana, en plenas vacaciones, sin alumnos, ni maestros ni administrativos, furtivamente, temeroso y casi a escondidas de la comunidad universitaria, se llevará a cabo la sesión del Consejo Directivo Universitario para elegir al rector que llevará las riendas de Nuestra Máxima Casa de Estudios los próximos cuatro años. Hay tres candidatos: la académica, la doctora Guadalupe del Carmen Briano Turrent, el impresentable galeno y actual rector Alejandro Zermeño Guerra y el desconocido arquitecto Pablo Nava…

LA doctora Briano Turrent, es la sorpresa de la contienda, una joven académica que ha acaparado la atención de los universitarios por su claridad de las ideas, al no estar inmersa en la politiquería y grilla de pasillos en el Edificio Central, Briano Turrent, ha expresado con puntualidad su proyecto de llegar a la rectoría: privilegiar la academia y a los jóvenes, conoce a fondo los graves problemas que aquejan hoy a la centenaria institución educativa, y a pesar de que desde que reveló su intención para buscar el cargo fue objeto de una cobarde y ruin campaña de desprestigio orquestada desde la misma rectoría, pero eso no la ha amilanado sino que al contrario, mostrando carácter le imprimió más fuerza y empeño a su objetivo, del otro candidato, Pablo Nava no hay nada que comentar, es gris y obtuso desde que era estudiante en la entonces escuela del Hábitat. De Zermeño, ¿qué comentar que no hayamos dicho ya con amplitud y con pruebas en este mismo espacio?. Pero hoy, día de elección, lo recordaremos para que quede para la posteridad como prueba fehaciente del derrotero fatal al que se dirige la UASLP por estos desastrosos cuatro años de gestión del galeno, si no se corrige el rumbo…

ZERMEÑO llegó a la rectoría circunstancialmente, de rebote, cuando hace cuatro años, el entonces rector saliente, el gris Manuel Fermín Villar Rubio, incumplió su promesa de dejar como su sucesor a su entonces secretario general Anuar Kasis, para ungir a su amiga “Lola” Lastras como su candidata, Anuar rompió con Villar y ayudó con sus votos en el CDU al galeno, quien “haiga sido como haiga sido” llegó, aunque sea sólo de saliva, rompiendo paradigmas, creando expectativas muy altas debido a sus promesas de campaña, donde, con justa razón, señalaba los yerros, abusos y excesos de Villar Rubio, tales como corrupción, opacidad, nepotismo, declive de la calidad académica,  amiguismo y, principalmente el terrible cáncer del abuso y acoso sexual contra las universitarias…

TANTO odiaba Zermeño a Villar, que poco a poco adquirió las mismas mañas y el galeno fue poco a poco mimetizándose en su antecesor. Todo lo que criticó a Villar, Zermeño lo asumió y lo potenció; prometió investigar y castigar los burdos y evidentes actos de corrupción por la construcción deficiente del edificio de la Facultad de Ciencias, desalojado por ser un riesgo para la comunidad apenas unos meses de haber sido inaugurado, y es fecha de que el inmueble sigue sin ser utilizado y los responsables, algunos colaboradores de Zermeño, siguen sin ser sancionados, y no sólo es la impunidad permitida por Alejandro Zermeño, sino que además de solapar la corrupción, esta se presenta en su administración, en la Dirección de Diseño y Construcción donde se ha señalado con pruebas y evidencias, el desvío de millones de pesos del anterior titular Wilfrido Martínez, quien no sólo salió impune de las corruptelas sino que se le premió con una muy generosa jubilación…

ZERMEÑO asumió la rectoría en plena pandemia, pretexto perfecto para esconder su mediocridad, inexperiencia e ineptitud, al rodearse de una costra de “asesores” con intereses extra universitarios, que han llevado al galeno a perder el prestigio que durante años logró por su ejercicio profesional. La calidad académica en la UASLP va en picada, la certificación de carreras a la baja, al igual que la matrícula, la opacidad es el sello de la administración del galeno, pero quizás lo más grave es el incumplimiento de acabar con el acoso y abuso sexual que impera en la universidad y que es un agravio para las mujeres universitarias, pero no sólo ha sido su abulia, sino su permisividad para no aplicar la ley a los depredadores sexuales, amén de haberse rodeado de una buena parte de la “herencia Maldita” que trajeron a la UASLP todo su desprestigio. Tómelo bajo reserva, pero trascendió que los operadores del rector, “tonto y retonto”, Alejandro “el chino” Zepeda y Jorge “el fuchi” Mascareño, en las últimas horas se dedicaron a abrir la chequera universitaria a los consejeros rebeldes, a los abyectos directores no, pues Zermeño los tiene en un puño debido a que la mayoría pasará por el proceso de reelección el próximo mes de mayo, pero en fin, ya mañana le diremos qué pasó…Armando Acosta

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