Bitácora

VIERNES negro en la UASLP…

ALEJANDRO Zermeño Guerra pasará a la historia como el rector que abarató, rebajo, deshonró y devaluó el máximo galardón académico de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, al concretarse ayer la ignominiosa entrega de los doctorados Honoris Causa a dos burócratas, altos mandos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) cuyo único mérito fue revisar las cuentas de la institución educativa y declararlas impolutas, en un claro, evidente y declarado conflicto de intereses…

EL rector Zermeño, avalado por un Consejo Universitario agachón, gris y sobajado, violó flagrantemente el Artículo 1º del reglamento para otorgar el título Doctor Honoris Causa de la UASLP, que muy claro estipula los requisitos para recibir el máximo título académico de la Máxima Casa de Estudios: “La Universidad Autónoma de San Luis Potosí, crea el “Doctorado Honoris Causa” para otorgarse a aquellas personas que por su reconocido prestigio y destacadas contribuciones a la educación, la ciencia y el arte, en los ámbitos nacionales e internacionales, constituya un motivo de honor para la institución tenerlos entre sus doctorados…

LOS 22 anteriores doctorados Honoris Causa entregados por la UASLP no tienen discusión, grandes personajes del arte, la educación y la ciencia han recibido estos galardones gracias a su aportaciones a la ciencia, arte y educación, orgullosamente los universitarios podemos presumir estos doctorados como: los exrectores de la UNAM Jorge Carpizo, José Narro Robles y Enrique Grau, los Premios Nobel Mario Vargas Llosa en Literatura, Williams Daniel Philips en Física o Mario Molina en Química, figuras como el filósofo español Fernando Savater, el diseñador y artista gráfico cubano Félix Beltrán, el escultor Federico Silva, el genial Carlos Monsiváis, la entrañable Elenita Poniatowska, por dar algunos ejemplos…

EN su obtusa mente, Zermeño rebaja hoy a estas personalidades de reconocimiento nacional e internacional y eleva a dos ilustres desconocidos burócratas al mismo nivel, arrastrando a la universidad al desprestigio y a la mediocridad, los nuevos doctores David Colmenares titular de la ASF y Emilio Delgado Barriga funcionario de la ASF, no tendrían la culpa, se los ofrecen los aceptan, tampoco estos servidores públicos en funciones tienen la culpa de un currículo pobre y gris y ausencia total de méritos…

EN la vergonzante ceremonia de ayer en el Edificio Central, se evidenció que los galardonados sólo tienen una larga carrera en la burocracia y muy poca en la actividad académica,  que los premiaron por “el apoyo y orientación en la fiscalización de las cuentas públicas” otorgadas a las universidades públicas, es decir hoy son doctores por la UASLP por hacer su trabajo, por lo cual les pagan un alto salario, nada más faltaría que ahora los ayuntamientos les otorguen a los altos mandos de la ASF, las “llaves de la ciudad” por hacer su chamba. A Colmenares le restan todavía dos años al frente de la ASF, ¿con qué imparcialidad revisará las cuentas de la UASLP ahora que es parte de ella como doctor Honoris Causa?, si esto no es conflicto de intereses, estamos en la lona, ni hablar, ahora si podemos decir que Alejandro Zermeño alcanzó lo impensable, superar a Manuel Villar Rubio como el peor rector de nuestra Máxima Casa de Estudios…

NO nos gusta decir se los dijimos, se los dijimos. La tercera vía, la ciudadana que la candidata opositora Xóchitl Gálvez presumía como uno de sus pilares, como siempre fue pura demagogia y engaño; demagogia por parte de los líderes partidistas que prometieron a la “sociedad civil” espacios y candidaturas, y no cumplieron al repartírselas entre las cúpulas, engaño por pate de “la sociedad civil” que realmente eran desechos de todos los partidos que no encontraron ya espacio en ellos y que intentaban seguir pegados de la ubre presupuestal, haciéndose pasar por “sociedad civil”, como Marcela Zapata, Álvarez Icaza, Naranjo Acosta, Jorge Lozano, Mario Leal, José Mejía Lira, Félix Bocard, claro no hay que generalizar, había en estas organizaciones auténticos ciudadanos respetables e inconformes con la 4T, que tenían la legítima inquietud de participar como diputados o senadores, pero al final de cuenta, como en la fábula del “Sapo y el Alacrán” los partidos, como el alacrán, traen en su ADN la falta de palabra, la mentira y el engaño. Que las cúpulas del PRI, PAN y lo que queda del PRD hayan agandallado las senadurías y diputaciones plurinominales es claro que se dan por perdidos y lo que buscan es una tablita, un clavo ardiente de donde seguir pegados al hueso y protección…Armando Acosta

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