Bitácora

LOS “nuevos” rostros de la política potosina…

UN PRI que de revolucionario no tiene nada, un Movimiento Ciudadano donde no hay ciudadanos, un PAN que de acción solo le quedó el nombre, un Partido Vede que no es ecológico, un Conciencia Popular inconsciente y antipopular, un Morena que más que de regeneración es degradación. Todavía, hace un par de décadas los partidos políticos defendían su ideología, sus principios y su orientación a raja tabla y sin reticencias…

EL PAN era de derecha absoluta, pro católico conservador, Provida y “humanista”; el PRI de ideología dispersa conforme pasan los años, pero inicialmente el heredero de los ideales de la Revolución, nacionalista, popular, de centro y centro izquierda, cargado al neoliberalismo en su último tramo de poder y desdibujado al punto de la extinción hoy en día; el PRD surgido de la izquierda histórica con la fusión de varias corrientes como el Partido Comunista Mexicano (PCM), el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), El Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) y la “corriente crítica, el ala más izquierdista que se escindió del PRI…

HOY, este batidillo de ideologías contradictorias entre sí, antagónicas, confrontadas entre sí, el agua y el aceite, por conveniencia para evitar su extinción, pretenden convivir bajo un solo techo, con muy malos resultados y pronósticos peores. Por enésima vez rebautizada, esta coalición PAN-PRI y lo que queda del PRD, ahora como “Fuerza y Corazón por México”, es como intentar que la tía mocha de la Vela Perpetua, se siente en la misma mesa con el sobrino transexual que vende galletas de mariguana y con el hermano burócrata transa de toda la vida y se pongan de acuerdo, pues nomás no se puede…

MIENTRAS que Morena, quien desfondó y vació al PRD, más que un partido, es una secta, un movimiento, donde el líder indiscutible es el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ni una sóla hoja, ni un hilo se mueve sin que él lo sepa o lo apruebe, él puede perdonar los pecados o condenarte a la hoguera, ciertamente efectivo, frío y calculador, sus malquerientes lo califican de loco pero no tiene ni un pelo de eso. Morena, en estos más de cinco años en el poder, se ha fortalecido a tal grado de parecer invencible, sus aciertos sumados con los yerros de la oposición, le ha permitido al brazo político de la Cuarta Transformación, el tener el control absoluto y pareciera, hasta el día de hoy, conservar el poder como en los mejores tiempos del priato. A centenas se le unen todos los días nuevos militantes, purificados sus pecados en otros partidos con el simple hecho de besar “el manto sagrado” del querido líder, aquí los “puros” como Gabine Morales, Primo Dothé o “la chimoltrufia” Serrato, no quieren compartir el pastel y se niegan a aceptar la realidad: ellos son simples peones…

EL Partido Verde Ecologista de México (PVEM), partido fundado a principios de los años noventa por Jorge González Torres quien heredó el poder a su hijo Jorge Emilio González Martínez, “el ya ni tan niño verde”, quien dirige el partido desde el 2001 con mano de hierro. Presuntamente ecológico pero más bien pragmático y acomodaticio, en el 2000 el Verde se alió con el PAN para apoyar a Vicente Fox a la Presidencia, en el 2012 se alió con el PRI para apoyar a Peña Nieto, y desde el 2019 trabó una férrea alianza con el parido en el poder, Morena. Aquí también, a nivel local, no tienen empacho en reciclar cascajo, como la impresentable Sonia “la de Tantoyuca” Mendoza, el corrupto en grado superlativo Óscar Bautista “el cochiloco”, o la ex prófuga de la ASE, Yolanda Cepeda Echavarría, la alcaldesa más corrupta que ha tenido Aquismón…

EN tanto el Movimiento Ciudadanos (MC=WC), antes Convergencia Democrática, fue fundado también a finales del siglo XX por el expriista exgobernador interino de Veracruz, Dante Delgado Rannauro, presuntamente de centroizquierda, pro aborto, pro libertad sexual, igualdad de género, federalismo, e impulsor de una economía social de mercado, ahora no tiene empacho en recibir en sus filas a connotados miembros del Opus Dei, de próvidas, antiabortistas recalcitrantes, del ultraderechista Yunque, tragasantos y cagadiablos, como Capa Blanca Francisco Salazar Sáenz o su actual dirigente estatal Marquitos Gama Basarte, o al “cachorro de la robolución” el heredero del liderazgo más rancio y charro del priismo, Mauricio Ramírez Konishi, o al impresentable Sebastián Pérez, ex secretario del ayuntamiento en el sexenio de Xavi Nava…

EN el PRI, pues ahí nadie quiere entrar o afiliarse, al contrario, hay una desbandada mayúscula que lo dejará peor que nunca en estas elecciones, al tiempo, y del PAN y sus “nuevas caras” luego hablamos…Armando Acosta

 

 

 

 

 

 

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