Bitácora

EXPECTATIVA vs realidad…

POMPOSAMENTE llamados “Unidad Mixta de Intervención y Reacción” (UMIR) a los que se autodenominan “los rambitos de Villa”, es un grupo presuntamente de “elite” de la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del municipio capitalino, que formó el defenestrado Manolo Balderas y bajo las órdenes directas del “comisario” Juan Antonio Villa Gutiérrez…

EXPECTATIVA.- como es una costumbre en esta actual administración y al más puro estilo de los montajes de García Luna, la SSPC capitalina, hace unos meses, en sus redes sociales publicó un aparatoso video donde se observa a “los rambitos de Villa” con su uniforme de comando -el camuflado-, en las calles vacías del Centro Histórico, por la madrugada, haciendo paletosas maniobras y movilizaciones, donde decían: “Se realizan técnicas de intervención en espacios públicos para control de amenazas” y al final en un movimiento de cámara y bajo una música de suspenso, el comandante Villa, también de comando y gorra, con las manos agarrándose el chaleco antibalas, observa orgulloso a sus “rambitos”, ¡sopas perico!…

REALIDAD.- Apenas el pasado martes por la noche, en un video que aparece en redes sociales, se aprecia cómo, en el cruce de las calle Antimonio y Plata, en la colonia Morales, una patrulla de la “polisía” bajo el mando de los “UMIRS”, se observa cómo de un vehículo color rojo se bajan tres sujetos, incluyendo el conductor, también de la patrulla descienden cinco elementos, desde este momento, en la mera esquina, una señora de la tercera edad con vestido rosa atestiguaba los hechos; los “polisías se van directamente con dos de los tripulantes pero el conductor ingresa de nueva cuenta al vehículo, lo enciende e intenta ir hacia adelante, mientras que un elemento intenta abrir la puerta y le golpea con la mano el vidrio, el carro rojo se impacta levemente contra un vehículo que se encontraba enfrente, posteriormente, mete reversa y arranca a toda velocidad y se mete entre la patrulla y un carrito de meta que se ubicaba en la banqueta de la esquina, un par de uniformados y uno de los tripulantes apenas logran quitarse para no ser arrollados, cosa que no pudo hacer la septuagenaria que fue arrollada y el vehículo pasó sobre ella, ninguno de los policías sabían qué hacer, uno, irresponsablemente disparó a las llantas sin darle a una, nadie se subió a la patrulla para perseguir al presunto y nadie atendió a la mujer mal herida recién arrollada…

PUES sus “técnicas de intervención en espacios públicos para control de amenazas”, que presume la “polisía”, nada más no sirven para maldita la cosa. La ancianita arrollada ayer por el cafre del carro rojo que huyó debido a la impericia e ineptitud de los UMIRS hoy falleció en el hospital debido a la gravedad de sus lesiones. Para empezar, elementos capacitados de verdad nunca hubieran dejado un hueco entre la patrulla y la calle donde pudiera huir el vehículo sospechoso; segundo, que todos los elementos se bajan de la unidad oficial, dejando a esta sin conductor no es lo recomendable, cuantimás si eran cinco los elementos; tercero, las maniobras para reducir a los sospechosos no fueron las correctas, y permitir que el conductor se subiera al carro y lo arrancara es todavía peor aún; quinto, el dispararle a las llantas, y no atinarle, en medio de una calle transitada, es de una irresponsabilidad mayúscula…

TÓMELO bajo reserva, pero trascendió que el escándalo de la ineptitud demostrada de la “rambitos de Villa” no es el primero, sino que son innumerables los yerros, fallas y excesos de este “grupo elite”, que van desde señalamientos de robo, abuso de autoridad, extorsión, decomiso irregular de armas y drogas y un larguísimo etcétera, lo bueno es que hay salud y nos gobierna un súper policía, que si no…

PD1.- Donde las cosas nada más no mejorar es en el Centro Estatal de las Artes “CEART”, donde desde que llegó a dirigirlo el economista Miguel Ángel Romero Miranda, el centro es un caos, un descontrol, un dolor de cabeza y un desorden debido a la ineptitud de su titular. Resulta y resalta que a pesar de que hubo buena respuesta a los talleres que imparten en el sitio, hay grupos que se tuvieron que cancelar debido a la falta de material, tal es el caso del taller de cerámica, donde ya pagadas inscripciones y materiales, el CEART no pudo comprar ni el barro y se tuvo que cerrar el grupo, uno de los más enojados fue el impresentable ex rector de la UASLP, Manuel del Villar Rubio, en vez de enojarse con todo lo que se llevó de la uni debió de aportar para la compra del material, pero en fin…

Armando Acosta

 

 

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