Bitácora

EL Plebiscito, un derecho ciudadano…

LA Ley de Referéndum y Plebiscito del Estado de San Luis Potosí vigente, en su Capítulo III, Artículo 9º. Dice textual: “Se entiende por plebiscito, la consulta pública a los ciudadanos del Estado para que expresen su opinión afirmativa, o negativa, respecto de un acto de los poderes Ejecutivos y Legislativos, o de los ayuntamientos, que sean considerados como acción trascendente para la vida pública del Estado, o de los municipios, según sea el caso; o para la formación, supresión o fusión de municipios”…

EL plebiscito de ayer para consultar a los potosinos sobre la municipalización de Villa de Pozos, es un hecho histórico, no por el tema en sí, que claro es relevante, principalmente para los poceños, pero el hecho de que la ciudadanía participe por primera vez y abiertamente en un ejercicio democrático es algo digno de resaltar. Cierto, el de ayer fue un proceso totalmente perfectible, con muchas áreas de oportunidad que corregir, con varias irregularidades pero ninguna grave que ponga en riesgo el proceso y con una baja participación, pero al fin de cuentas se dio un importante paso para la participación ciudadana en temas torales y neurálgicos de interés común…

HASTA el cierre de esta edición y con poco más del 22 por ciento de las actas computadas por el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac), más del 65 por ciento de los participantes en el plebiscito habían votado aprobar que la actual delegación de Villa de Pozos se convierta en el municipio número 59 de la entidad potosina. A reserva de que mañana el órgano electoral ofrezca las cifras oficiales, y tomando en cuenta la tendencia de los cómputos de hasta ayer en la madrugada, se esperaría que la participación en la consulta de ayer fue de aproximadamente cerca de 50 mil votantes, donde aproximadamente el 70 por ciento fue por el “Sí”, el 20 por ciento por el “No” y el resto “nulos”…

NO faltará el aguafiestas que critique la baja participación ciudadana, que magnifiquen injustificadamente los errores cometidos, o hasta quienes pretendan impugnar el plebiscito sólo para llevar agua a su molino en estos tiempos políticos y preelectorales. Pero sólo los habitantes de Pozos saben lo que han sufrido como delegación: el abandono, las migajas de presupuesto que reciben, el centralismo, la caja chica y la agencia de colocaciones del alcalde en turno para darle empleo a sus compadres, amigos y compromisos…

HAN sido décadas de olvido, retraso y abandono, que se agudizaron en estos últimos dos años; cansados de todo esto, los poceños se organizaron, y apegados a la Ley solicitaron una petición al Congreso para separarse del municipio de la capital y ser nuevamente municipio, este documento respaldado por el porcentaje de firmas de habitantes que ordena la norma y validadas por las autoridades correspondientes. El Legislativo tras recibir la petición, pregunta, como también lo establece la ley, al Ejecutivo, a los ayuntamientos de Soledad de los Ranchos y al de la capital si no hay inconveniente de que Pozos sea municipio, a lo cual los tres entes responden que no, algunos a regañadientes y de dientes para afuera, pero oficialmente dieron su aval…

POSTERIORMENTE se le da parte al Ceepac para que organice el plebiscito, lo que se realiza y culmina con el ejercicio democrático de ayer, hoy se darán los resultados finales que será que la mayoría optó por darle el Sí a Pozos, a continuación el Legislativo tendrá que someterlo a votación del Pleno y organizar una transición a un Concejo Municipal que gobernará hasta que se elija al nuevo alcalde del municipio de Villa de Pozos. Bien por Pozos y sus habitantes, mal por aquellos que intentaron, sin éxito, descarrilar la municipalización, pero todo se paga…

PASANDO a otros temas, por los rumbos de Soledad de los Ranchos, a la actual alcaldesa Leonor “Mamá Leo” Noyola, le bastó sólo dos años para dar al traste el trabajo de más de dos lustros del gallardismo en la demarcación. Mamá Leo todo tiene, incapaz, chimolera y ahora opaca. Como buena contadora pública, Leonor Noyola cree que “ahorrar” es dejar sin gasolina a los vehículos oficiales, no tener pintura ni escobas para el barrido de calles, no comprar emulsión para el bacheo o un foco para reponer el alumbrado, a los empleados los sobaja, los humilla, a sus funcionarios los pichicatea, en resumidas cuentas, toda una calamidad, que si no se ponen buzos, se podría poner en riesgo y perder el bastión del gallardismo…Armando Acosta

Marcar el Enlace permanente.

Comentarios cerrados.