Bitácora

VIENE un tiempo difícil para la ciudad de San Luis Potosí. Es hora de prepararse…

EL agua contenida en un tinaco de es justo lo que un usuario puede derrochar en acciones como lavar un carro, los pisos de la casa, desmanchar la ropa o bañarse…

ESTA operación matemática de primaria, era necesaria para recapitular el tema de la crisis del agua, en la que desde diversos sectores hay un llamado urgente a que todos nos solidaralicemos con el cuidado del líquido al que tenemos acceso…

CUALQUIER recurso es válido para medir el tiempo necesario en la ducha, y puede ser un reloj de manecillas, uno de números o los de arena que se quedaron en nuestra memoria colectiva gracias a la literatura, pero que nos ayudan a contar el tiempo que nos gastamos en lo que hacemos…

ADEMÁS de la distribución de agua en pipas, que entregan tanto la alcaldía de la capital como el Interapas y la Comisión Nacional del Agua, con el fin de disminuir el impacto de la falta de lluvias, vecinos de diversas colonias aceptaron el reto de utilizar un reloj de arena que permita medir el tiempo que debe transcurrir para que alguna persona se exponga a la regadera, y consiga retirar toda la mugre…

SIN embargo y a pesar de los dispositivos de ahorro, hay personas que utilizando un botecito pueden bañarse con solo 30 o 40 litros de manera eficiente y sin hacer tiradero; todo es cuestión de costumbres saludables y un poco de sacrificio…

LA falta de agua de la que tanto se ha hablado y aprovechan algunos políticos improductivos y caros y sin quehacer para hacer grilla, ya no es producto de fake news, ni de rumores difundidos en redes sociales por usuarios que suben lo que sea con tal de ganar clicks, sino un verdadero lío en cuya solución nos debemos involucrar todos…

SI con un ahorro de 60 litros de agua por persona, usando solo 40 de los 100, aplica un plan de ahorro en 500 personas, habría un ahorro de 30,000 litros en un solo regaderazo y si además una regadera ahorradora o un grifo de salida controlada le quita al consumo otros 10 litros por minuto, sería posible solo gastar tres litros, y así, en 4 minutos, los usuarios ahorrarían 120 litros…

DE esta forma, la cadena de ahorros aumentaría de manera sucesiva según el número de personas que mínimo se compadezcan de la crisis y hagan lo que les toca para no tirar agua…

LA sugerencia de ahorro va por encima de todo lo que es y lo que otros dicen que es, del lío del agua en el que nos metió una obra construida y administrada con muy visible negligencia en El Realito, que no ha servido de manera eficiente casi nunca, desde aquel 22 de enero de 2015 que comenzó sus operaciones…

SI los jóvenes ochenteros hubieran tenido una crisis de agua en aquella época, hubiera representado el golpe que les obligaría a aprender de los porqués de ahorrar el agua, y se hubiera adquirido una conciencia diferente, pero la mala noticia es que no se tiene…

POR toda la ciudad, se ven escenarios tristes en los que vecinos esperan el agua que se necesita para la alimentación, la higiene, la salud y otros usos principales, y los repartidores encuentran personas regando el piso o las plantas con el chorro, y piden la pipa porque dicen que no tienen agua…

JUSTO en los tiempos de crisis, es cuando se cae en la cuenta que el agua vale más que el oro y para esto se debe recordar que los metales son escasos, pero el agua se acaba y así sucede porque es necesaria para la vida…

LA segunda parte del ahorro, es la que viene de cambiar toda la cultura del agua, y para ello, viene una etapa sobradamente más compleja, en la que esa crisis deberá ser la experiencia para aprender a ahorrar el agua y proyectar la vida de las futuras generaciones.

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