Bitácora

ADEMÁS de inepto, ahora con las manos manchadas de sangre…

TRAS los lamentables hechos de violencia durante la madrugada de este lunes en el barrio de Tlaxcala, donde se realizó un ataque armado durante la celebración de un baile sonidero, donde lamentablemente el saldo fue de dos muertos y al menos 20 lesionados, el presidente municipal de la capital, Enrique Galindo y su esbirro Juan Antonio Villa Gutiérrez, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, no se pueden decir sorprendidos o engañados…

LO siguiente se publicó en este mismo espacio apenas el 4 de abril del año en curso, y dice así: “EL ponchao” (Juan Antonio) Villa, descansa en dos de sus hombres de confianza: Manolo Balderas Ochoa en la Guardia Municipal y el impresentable Armando “chacorta” Puente Puente en la Policía Vial, el primero “Manolo Balderas) anda más preocupado en su negocio, un presunto gimnasio denominado Titanes ubicado en Aquiles Serdán, en el Barrio de Tlaxcala, donde se organizan funciones de lucha libre, box, valetodo y hasta bailongos sonideros, obviamente, ferozmente custodiados por decenas de elementos y sus patrullas, hay un gran desorden en los mandos medios, incluyendo una encargada de un cuadrante quien tiene a su hermano preso en La Pila acusado de delitos contra la salud”…

ES decir, desde cuando menos hace más de tres meses, tanto el Alcalde Galindo como Villa, sabían que Manolo Balderas, el director de la Guardia Municipal, regenteaba un inmueble donde se realizaban eventos, entre ellos bailes, donde elementos y patrullas de la corporación municipal eran destinados para “cuidar” el negocio de Balderas. Esta denuncia pública plasmada en este espacio, a pesar de su gravedad, nunca fue desmentida o aclarada por la autoridad o por los aludidos, “el que calla otorga”…

PERO hoy y como siempre, la cruda y cruel realidad pone a cada quien en su lugar. El primer error de la autoridad municipal fue mencionar en su boletín de prensa, y burdamente intentaron deslindar al jefe policíaco del violento hecho de Tlaxcala, al asegurar que: “El reporte de este lamentable evento se generó durante la primera hora de este lunes, indicando que había personas lesionadas por arma de fuego al interior de un predio particular propiedad de un comerciante del Centro Histórico”…

EL aludido propietario del predio, José Luis Chalita Zarur, de inmediato reaccionó, asegurando que debido a la inseguridad de la zona, desde hace cinco años prestó el predio en mención a Manolo Balderas de la Policía Municipal, para que por parte de la corporación “exclusivamente” se ofrecieran clases de box, lucha y artes marciales a los jóvenes de la zona. “Dicho terreno se encuentra bajo la responsabilidad del comandante (Manolo Balderas) sin que exista de mi parte autorización alguna para llevar algún otro tipo de actividades dentro del mismo, por lo que me deslindo de cualquier otra situación que no sea exclusiva en alusión al deporte”, señaló el empresario…

TÓMELO bajo reserva, pero trascendió que durante el baile en la calle de Aquiles Serdán, como era habitual, se encontraban elementos y patrullas de la Guardia Municipal de la capital vigilando el interior y el exterior del inmueble, pero que extrañamente, minutos antes del ataque se retiraron apresurados del lugar…

“AHOGADO el niño, tapan el pozo”. En una lenta y tardía reacción, la alcaldía capitalina, cerca de las once de la noche de ayer, emitió un comunicado donde anuncia que “el alcalde Enrique Galindo separa del cargo” al director de la Guardia Municipal, Manolo Balderas, “con la finalidad de salvaguardar la integridad con la que se ha conducido la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana”, por Dios si es un nido de corrupción la corporación municipal, donde Manolo Balderas y Juan Otilio Montoya, en la delegación de Bocas, son los encargados de organizar bailes sonideros y llevar el “moche” para los altos mandos, donde ´patrullas de la Policía Vial se pudren en las comandancias porque por órdenes del director Puente Puente, los elementos, son trepados en las grúas particulares para intimidar y extorsionar conductores y por cada vehículo requisado son tres mil 500 pesos para Puente. No hay más, las cosas como son, Enrique Galindo y Juan Antonio Villa son corresponsables de los homicidios de la madrugada del lunes en Tlaxcala, pues fueron omisos y de haber actuado hoy nos hubiéramos evitado una tragedia…Armando Acosta

Bookmark the permalink.

Comments are closed.