Bitácora

“EL tamaño será para compensar otro complejo”, le responde Schrek a El Burro cuando éste describe a Duloc (el reino de Lord Farquaad), como “un gran complejo”. “Pavimentaremos un millón de metros cuadrados de calles”, “repartimos 20 millones de litros de agua”, “recolectaremos 5 millones de llantas”, son algunas de los exagerados anuncios del alcalde capitalino Galindo, pura propaganda, demagogia, pues la realidad dista mucho de lo prometido…

HOY analicemos la última, la “faraónica” hazaña de recolectar 5 millones de llantas. Realmente algo totalmente imposible, a menos de que sea a muy largo plazo. Nuestro estado, según el INEGI, en 2021 contaba con un parque vehicular de poco más de millón 300 mil unidades, y es la capital la que concentra el mayor número de vehículos, al registrar 624 mil 446 vehículos, es decir, para reunir los 5 millones de neumáticos prometidos, todo el parque vehicular tendría que desechar sus cuatro llantas y todavía faltarían 2 millones y medio de llantas para ajustar la cuota…

O bien, algo sabe el alcalde y hay 5 millones de neumáticos desechados por todo lo largo y todo lo ancho de la ciudad capital, lo que también es algo muy remoto. Pero bueno, lo cierto es que sí es necesario tener control de las llantas, debido a que estas son un riesgo para la salud y el medio ambiente, su manejo es un problema grave ya que son resistentes al ozono y las bacterias, por las que prácticamente las hace indestructibles, además de ser nido de fauna nociva y generador de insectos transmisores de enfermedades…

EL Artículo 100 de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos dice que las legislaturas de las entidades federativas, en relación con la generación, manejo y disposición final de residuos sólidos urbanos, deberá de contener las siguientes prohibiciones: “El verter y recibir neumáticos usados en rellenos sanitarios, predios, baldíos, barrancas, cañadas, drenajes, en cuerpos de agua, cavidades subterráneas. Los fabricantes, importadores, distribuidores y generadores quedan obligados a hacerse cargo de la gestión de los neumáticos usados y garantizar su recogida”, excelente ley, pero como siempre en nuestro país, letra muerta…

PARA qué tanto brinco estando el piso tan parejo. En la capital hay cerca de 250 vulcanizadoras, la gran mayoría totalmente fuera de la norma y sin permisos, que además de adueñarse de las calles y banquetas, poniendo en riesgo con sus torres de llantas a los transeúntes, son los que más acumulan neumáticos usados, incluso sus azoteas están llenas de ellas y el ayuntamiento, específicamente la Dirección de Comercio, la de Ecología y la de Protección Civil, son responsables de regular cualquier actividad comercial en la demarcación, nada hace para regular este foco de infección

PERO además, el Código Penal Federal, en su artículo 414 ordena prisión, de entre uno y ocho años a quienes quemen llantas, y el reglamento de Ecología del Ayuntamiento, en su Artículo 74, multa a quienes “quemen o incineren llantas”. Ayer el inepto Director de Ecología, el psicólogo Max Jasso, descubriendo el hilo negro: que la quema de llantas es peligrosa para la salud; pero nunca habló de las ladrilleras, principales focos de contaminación al quemar llantas, plástico y demás residuos sólidos e industriales altamente tóxicos y que están penados y prohibidos incinerarlos. El doctor Fernando Barriga, durante años ha señalado y documentado cómo han aumentado los casos de cáncer, principalmente en niños, en las zonas cercanas a las ladrilleras, y ¿sabe Usted querido lector quién es el responsable de cuidar a las ladrilleras?, la Dirección de Ecología del municipio capitalino, que en sus ya casi 20 meses de gestión, sólo ha “apercibido” a una docena de estos focos de alta contaminación criminal, ¿ineptitud o corrupción?….

SI bien es cierto que la primera responsabilidad de esta contaminación es el ayuntamiento, es hora que el Legislativo, el Ejecutivo estatal y el federal, tomen el asunto en sus manos y en enfrenten con vital importancia este problema de salud pública grave: Uno.- Retomar lo que están proponiendo en Tamaulipas y otras entidades, castigar con hasta 8 años de prisión a quienes tiren llantas en la vía pública al tipificar esta conducta como un delito ecológico, Dos.- Regular vulcanizadoras, y obligarlas a no tener llantas usadas expuestas en azoteas y en la vía pública. Tres.- Clausurar las ladrilleras que reinciden en quemar llantas, para esto no se requiere sino asomarse todos los días cómo surgen gruesas y negras columnas de humo, y crear los famosos “Parques ladrilleros ecológicos” que durante años se han prometido. Cuatro.- Incentivar empresas de reciclaje de neumáticos; es cuanto…Armando Acosta

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