Bitácora

EL alcalde viajero. En menos de un mes, el alcalde capitalino, Enrique Galindo ha realizado dos viajes internacionales: a finales de enero a Madrid, España (su segundo viaje en lo que va de su gestión). En estos días el presidente municipal anda de visita en Los Ángeles, California; los motivos de estas giras, a decir del ayuntamiento, son: a Europa a una feria de turismo y a Estados Unidos para visitar los estudios de Netflix, Definitivamente, ni el turismo ni la producción de series y películas son temas que preocupan o aflijan a los capitalinos, más bien son el desabasto del agua y la inseguridad galopante los problemas que hoy apuran a la ciudadanía…

ES decir, en menos de 30 días el acalde Galindo ha recorrido un aproximado de 23 mil kilómetros en sus viajes internacionales (18 mil a Madrid de ida y vuelta y 5 mil a LA también viaje redondo), donde los beneficios a la ciudad no se ven por ningún lado, amén de los costos que con cargo al erario han tenido estas giras, el tiempo que dedica el edil a temas frívolos e intranscendentales, lo que inquieta realmente es que se esté dejando de lado los problemas más graves, como que el Interapas lleva ya casi tres meses acéfalo en una de las crisis más agudas del desabasto de agua de la ciudad, por cierto el pasado domingo se reportó la enésima fuga del vital líquido en el acueducto chafa de la presa El Realito, y la inseguridad que va en una espiral de ascenso preocupante…

LA seguridad, un rubro, donde en teoría, el alcalde tendría gran experiencia, se le está complicando a Galindo, quien cegado por su amistad y cercanía con Juan Antonio Villa, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, no alcanza a ver la situación de descomposición y caos que se vive en la corporación; a reserva de detallar más adelante en este espacio punto por punto, enumeraremos los conflictos que existen en la SSPC de la capital…

EL principal problema es la desmotivación de los elementos, por cierto muy pocos, de los mil 200 que dice contar la corporación, apenas habrá unos 300 operativos, un aproximado de 150 por turno, -incluso hay patrullas que se quedan en la comandancia encerradas por falta de policías-, una miseria para vigilar una ciudad de casi 900 mil habitantes. La situación de inseguridad y violencia que se vive en todo el país, hace del oficio de policía uno de los más peligrosos, riesgosos y estresantes, trabajan 12 horas seguidas por 24 horas de descanso, no se les otorga días de descanso, sus vacaciones se las pichicatean al igual que sus días económicos…

LOS uniformes, que no se han entregado a todos los elementos y a pesar de presuntamente ser de la prestigiada marca 5:11, su calidad deja mucho que desear y al parecer lo único original es el elevado precio, el equipamiento, a pesar de haber costado un dineral, por ejemplo, las patrullas “nuevas” no pocas presentan ya fallas principalmente en el sistema eléctrico debido a la pésima instalación de torretas y cámaras, donde ya varias de estas últimas no funcionan al igual que los radios, la frecuencia está saturada a tal grado de ser inoperante, lo que obliga a los elementos a coordinarse por medio de su celular vía Whatsapp…

LOS operativos son simplemente de relumbrón, el Operativo Sello o el “Corredor Esmeralda” destinaban a la mayoría de los elementos a vigilar el Centro Histórico, pero de forma tan caótica que no resuelve el problema en aumento de inseguridad en la zona, amén de que la jefa de este sector, además de prepotente, déspota tiene oscuros y turbios nexos que ya le estaremos dando más detalles más delante, así como la corrupción rampante en la Policía Vial…

PERO donde de plano las cosas están muy pero muy mal, es nada más y nada menos que en la misma oficina del titular de la corporación “el desinflado” Villa, donde su “asistente” quien se dice muy cercana y protegida del secretario, una señora de nombre Virginia Ramírez Martínez, quien además de maltratar a cuanto elemento, ciudadano o empleado se le cruce enfrente, además es la “encargada” y “representante” de Juan Antonio Villa ante la “mesa colegiada” de desarrollo urbano, donde Ramírez Martínez, quien se dice ingeniero civil pero del que no hay cédula profesional en el registro de la SEP, se encarga de los dictámenes viales de las solicitudes de desarrollos y fraccionamientos, donde atora todo, detiene los dictámenes, dice saber de todo, a tal grado de meterle miedo al alcalde diciendo que si aprueba tal o cual cosa se haría acreedor de un juicio político. Al parecer ya hay coincidencias entre policías municipales y desarrolladores para exigir a Galindo la destitución de esta problemática y conflictiva mujer, a ver si ahora que regrese de viaje, el alcalde tiene tiempo de analizar esta situación, pero ni hablar…Armando Acosta

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