Bitácora

UNO de los talones de Aquiles de la Administración pública es la transparencia; por la difusión de datos a medias o la negativa total de información, suele haber dictámenes desfavorables al gobierno, cuando argumentan alguna reserva de información de manera injustificada…

EN todos los gobiernos, de todos los partidos, hay partidas secretas de dinero, gastos hormiga que no implican una licitación de asignación de recursos, o proyectos de infraestructura que a pesar de su costo, no inspiran a los gobernantes a publicar los gastos y dar nombre a los receptores de cada recurso…

LA falta de transparencia, también tiene su origen en la debilidad de las instituciones públicas; es así como un organismo público autónomo puede informar sin claridad el gasto de sus recursos; también así, la asignación de obras se queda en un proceso donde raras veces se conoce el entramado de personas implicadas en una organización que resultó beneficiada con tal o cual contrato de obra…

ES así como un representante ciudadano de un consejo de transparencia y a la vez líder empresarial, puede resultar asignado con los contratos que ya desearían el resto de los constructores que pertenecen al mismo organismo privado…

EN los procesos de licitación, es una obviedad que hay información pública y privada, pero una vez asignadas las obras, el resto de los concursantes tiene derecho a saber quién les ganó el concurso, y será contratado para realizar tal o cual proyecto de infraestructura, con qué montos, en cuánto tiempo, y bajo qué especificaciones…

MUCHOS de los planes de infraestructura, ofrecen toda una proyección de construcciones, un cálculo predeterminado de egresos con los respectivos “colchones” presupuestales por aquello de la inflación e imprevistos, y todo un entramado de empresas que ya se han convertido en proveedores de los servicios al gobierno…

DE todas ellas, debe partir la preferencia para analizar cuáles tienen posibilidades de desarrollar obras de infraestructura, en caso de que haya varios proveedores…

RARO sería por ejemplo, el contrato de una tuneladora, en un estado como San Luis Potosí que apenas está en vías de aterrizar su primer sistema de transporte rápido, beneficio del que hace años se vio rebasado por otras capitales como Puebla, Monterrey y Guadalajara, o plazas tan grandes como León en Guanajuato, y si no tiene autobuses de carriles confinados, mucho menos un plan para construir un sistema de transporte subterráneo…

EN este último caso, es probable que si necesiten del que se considera el único proveedor para perforar túneles a muy importante profundidad, y para esos casos especiales difícilmente proceden los términos de licitación o en su caso, aplican cláusulas de excepción…

SIN embargo, gastar cantidades millonarias de dinero con procedimientos de asignación de obra, requiere una licitación con reglas claras, y estudios justificativos que den cuenta de las motivaciones para asignar a una u otra empresa…

POR lo pronto, la titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas deberán abundar en explicaciones acerca de la asignación de las obras para los puentes vehiculares de Zaragoza y avenida Cactus en la carretera a Rioverde y en Periférico y calle 71 de la capital potosina…

HAY cuestionamientos que parece que no están respondidos, y la dependencia pública de la infraestructura, tendrá que hacer todas las aclaraciones que resulten necesarias.

PD. Pasan los incidentes y en México no se aprende la lección. La libre circulación de artículos de contrabando, o de ingreso ilegal al país, es en primer término una señal inequívoca de la corrupción en las aduanas, de la que ningún operador se ha salvado, si se considera que hay cadenas de responsabilidades de personas que por ejemplo debieron impedir el tránsito de armas hasta México.

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