Bitácora

ENTRE la espada y la pared. Hace 10 años, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) tenía registrados al menos 10 mil farmacias que contaban con consultorios adyacentes en todo el país, en ese tiempo, el entonces titular de la Cofepris Mikel Arriola, aseguró que ya se tenían detectados riesgos sanitarios, abusos comerciales y competencia desleal por lo que puso en marcha una estrategia para regular estos establecimientos, “no se tolerará por ningún motivo, la prescripción ni la dispensación irracional de fármacos que sólo alienta la automedicación con riesgos que esto implica para la salud de la población”, dijo…

ES decir desde hace al menos 10 años, la autoridad regulatoria en salud ya tenía detectado el problema, advertía también un crecimiento de estos consultorios de farmacias, y urgía a fortalecer el marco regulatorio para evitar abusos comerciales, malas prácticas y la venta indiscriminada de antibióticos con receta médica. Durante 2021 según cifras de la Cofepris, se aperturaron 8 mil 220 nuevos consultorios y actualmente la dependencia tiene un registros de casi 46 mil consultorios con autorización de Cofepris…

SEGÚN el presidente de la Unión Nacional Interdisciplinaria de Farmacias, Clínicas y Consultorios, la Unifacc, en el país hay al menos 32 mil consultorios adyacentes a farmacias particulares que no cuentan con permisos de la Cofepris es decir operan ilegalmente y por lo cual ponen en riesgo la integridad y la salud de las personas, la misma unión reconoce que de los 46 mil consultorios anexos a farmacias con permiso se otorgan alrededor de 350 mil consultas externas diarias, muy por arriba si comparamos con las 60 mil que genera el IMSS, asimismo cuatro de cada diez pacientes atendidos en estos consultorios cuentan con seguridad social pública…

EL éxito de estos establecimientos particulares se debe a varios factores: la comodidad.- están cerca del domicilio del paciente; la atención.- que es rápida, alrededor de 10 minutos de espera, el costo de consulta es bajo, y en algunos casos es opcional o no existe y el medicamento es muy accesible. Hace un par de días estos consultorios de farmacias fueron centro de atención nacional después de que el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell declarara que representan un riesgo para la salud y la vida…

LÓPEZ-Gatell asegura que estas unidades médicas particulares son propiedad de grandes conglomerados empresariales que buscan un lucro y que tienen como objetivo principal “la venta masiva de medicamentos” y no la salud de los mexicanos, “son un gran engaño”, señaló el funcionario pues estos consultorios no resuelven problemas de salud de mayor importancia, además condenó las condiciones laborales de los médicos que trabajan en estos establecimientos, al no contar con prestaciones mínimas de ley, obligados a firmar contratos eventuales, y presión para fungir como agentes de venta de medicamentos. “Básicamente el personal de salud está bajo presión porque tienen que hacer recetas de múltiples medicamentos, porque ese es el interés principal, no el dar consulta…

TÉCNICAMENTE López Gatell tiene toda la razón en sus señalamientos. Las Farmacias del Ahorro, las del Dr. Simi, las Guadalajara o las Benavides no son empresas benefactoras ni hermanas de la caridad, son negocios que buscan un lucro y una ganancia, que aprovechan el histórico y lamentable estado de los servicios médicos en el país para ganar dinero, que vieron un nicho de oportunidades ante la pésimo servicio que otorga el IMSS o el ISSSTE. Efectivamente, estas grandes cadenas de farmacias aprovechan, en su gran mayoría, a jóvenes médicos recién egresados que se preparan para sus exámenes para sus especialidades, para contratarlos bajo el esquema de honorarios, algunas farmacias exigen una cuota diaria mínima de 12 consultas por la cual pagan entre 30 y 50 pesos por cada una, además de que se cobra aparte la aplicación de inyecciones, la toma de glucosa o presión y últimamente pruebas Covid-19, aunque no se les exigen a los doctores que emitan recetas, en algunos casos se les “sugiere” que emitan recetas principalmente de antibióticos, en la mayoría de los casos no hay un protocolo de revisión por parte de las empresas de las recetas emitidas por sus doctores, en muchos casos incorrectamente indicados, lo que importa es vender…

EN resumidas cuentas estamos en un círculo vicioso: una autoridad incapaz de otorgar servicios y atención médica ya no digamos de calidad, sino medianamente aceptable y empresarios voraces que se aprovechan de esto para tener más ganancia, como siempre el que paga los platos rotos, es la ciudadanía…Armando Acosta

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