Bitácora

“TENGO orgullo de ser del norte, del mero San Luisito, porque de ahí es Monterrey”, así comienza el “Corrido de Monterrey”, la canción que representa por antonomasia la capital del norteño estado de Nuevo León, esta popular canción que habla de la influencia de San Luis Potosí en la construcción de esta ciudad, fue compuesta por un potosino, Severiano Briseño Chávez nacido en San José Canoas, Rioverde…

EN 1895, el entonces gobernador de Nuevo León, Bernardo Reyes, inicia la construcción del Palacio de Gobierno de aquella demarcación cuyo diseño y dirección de obra recayó en el ingeniero Francisco R: Beltrán, Bernardo Reyes instruyó que el edificio fuera de cantera rosa de San Luis Potosí, y obviamente trasladó a decenas de maestros cantereros, los mejores del país, y otros hábiles artesanos de la entidad potosina a Monterrey, muchos de estos trabajadores emigraron junto a sus familias donde se establecieron en un predio al sur del río Santa Catarina, donde ya se había fundado desde mediados del siglo XIX el barrio de San Luis, que luego derivó cariñosamente en “San Luisito”, hoy renombrada como colonia Independencia…

LA construcción del palacio de gobierno de Nuevo León, la pujanza económica y el proceso de industrialización de Monterrey de finales del siglo XIX, dio inicio a una importante migración de potosinos, que por la calidad de sus trabajos rápidamente fueron contratados para erigir los edificios más importantes y señoriales de aquella ciudad, a tal medida que a principios de 1900 la mayoría de migrantes establecidos en esta demarcación eran potosinos. No tiene pierde la investigación realizada por el historiador Rodrigo Fernando Escamilla Gómez denominada “Migración Potosina a Monterrey durante el Porfiriato” que puede ser consultada en la siguiente liga: http://www.revistas.unam.mx/index.php/bitacora/article/viewFile/67059/59031

RODRIGO Fernando Escamilla Gómez, en su investigación dice: “Para los últimos años de 1800 y los primeros de 1900, Nuevo León contaba con casi el 3.5% de los potosinos a nivel nacional. Se convirtió en el segundo estado del país con mayor número de habitantes originarios de San Luis Potosí. Además, para 1895 Monterrey ya superaba con 1 408 habitantes originarios de San Luis Potosí a aquellos que se encontraban residiendo en municipios de Nuevo León cercanos a los límites con San Luis Potosí. Cinco años después, tenemos una población de más del doble en esa relación. Monterrey fue habitada e impulsada en gran medida por manos potosinas. La ahora colonia Independencia con su centralidad, origen, traza y elementos propios es un referente de Monterrey, la ciudad se consolidó no sólo por la figura del empresario, sino también, y en gran medida, por la del migrante.”…

PERO San Luis Potosí no sólo proporcionó a Monterrey cantera rosa y artesanos de excelencia para construir sus edificios, sino que también según el historiador Rodrigo Fernando Escamilla, aportó la mano de obra especializada en el rubro de minería y metalurgia, ya que con la experiencia histórica de San Luis en esta materia los trabajadores de este ramo tuvieron una gran participación en lo que hoy es el orgullo de los regiomontanos, sus empresas metalúrgicas, “una cantidad notable de operarios llegaron desde San Luis Potosí, donde la crisis minera había producido casi un pueblo destinado a la labor en los hornos fundentes establecidos en la ciudad”…

DESDE el siglo XIX hasta la fecha, San Luis Potosí ha sido proveedor de mano de obra a Monterrey, dice el historiador Escamilla, “Monterrey fue habitada e impulsada en gran medida por manos potosinas”. Por eso resulta extraño el clasismo, discriminación e insultos que algunos regiomontanos exhibieron ayer después de un mensaje en Twitter del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, en el sentido de defender el agua de los ríos de la Huasteca que pretenden enviar a Monterrey, ojo no generalicemos, no son todos los habitantes de Monterrey, pero si se evidenció la ignorancia supina de los que escribieron ayer mensajes ofensivos contra los potosinos que honradamente trabajan en esta demarcación. Cierto es que el problema de desabasto de agua en Monterrey es muy grave, pero los trabajadores potosinos que trabajan allá, no tienen la culpa de nada; que un gobernante exprese su sentir y defienda el agua de su entidad no es motivo para ofender, denigrar, discriminar y maltratar a una población que lo único que ha hecho es construir la grandeza de la capital de Nuevo León durante casi dos siglos, en fin…Armando Acosta

 

 

 

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