Bitácora

LAS condiciones en que recibió la actual administración estatal la Policía Estatal son preocupantes, lamentables y las siguientes son sólo algunas de ellas: de los al menos 3 mil elementos con que cuenta, una buena parte de ellos están indebidamente sindicalizados, por lo cual, si acaso, sólo mil son operativos y vigilaban y resguardaban la seguridad de 2.8 millones de habitantes, a razón de 500 –cuando mucho- por turno, una corporación envejecida, según el último informe de Evaluación del Desempeño del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública para los Estados (FASP) 2020, el 43% de los elementos tienen entre 42 y 53 años de edad, el 32% entre 30 y 41 años y sólo el 18% entre 18 y 29 años, el 7% tienen más de 54 años, enferma y con sobrepeso, muchos de ellos con varios kilos de más y con enfermedades crónicas, principalmente diabetes e hipertensión…

LOS elementos de la Estatal sufren también en su mayoría de estrés, agotamiento físico y mental, el armamento de la corporación es insuficiente y en su mayoría arcaico y obsoleto, las prácticas de tiro fueron olvidadas, pues se llegó al extremo de cobrar a los uniformados los cartuchos utilizados en el entrenamiento, el parque vehicular de la corporación está descuidado y la mayoría de las unidades dañadas por la falta de mantenimiento, aunque la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) reportaba millonarios gastos para este fin, la última vez que la administración de Juan Manuel Carreras dotó de patrullas a la Policía Estatal fue en diciembre de 2019, hace ya casi tres años, cuando entregó sólo 38 unidades; la gasolina era racionada a sólo 20 litros por vehículo por turno, también a pesar de que se declaraban gastos millonarios en combustible, esto obligaba a los policías a estacionarse por largas horas para ahorrar gasolina…

COSAS tan básicas como el uniforme y equipo táctico de la corporación también fue tarea olvidada por el anterior gobierno, la última entrega de uniformes a los policías estatales data de julio de 2018, son los mismos elementos los que tienen que comprar de su peculio botas, fornituras, camisolas y pantalones, el último pase de revista a los uniformados se realizó en agosto de 2018, pues en 2019 se suspendió debido a la inconformidad de los policías precisamente por la falta de uniformes y equipo, y en 2020 se canceló debido a la pandemia de Covid-19; los chalecos antibalas son viejos y caducos, buena parte de ellos no cumplen con la norma establecida, a pesar de ser adquiridos a sobreprecio como todos los demás insumos…

“LAS jubilaciones de policías estatales rebasan a los egresados de la academia”, aseguró a principios de año el entonces secretario de Seguridad Pública Estatal, el ínclito Jaime Pineda, pues claro, no podría ser de otra manera, pues el pasado sexenio fue donde menos cadetes salieron de la academia estatal, a pesar del gasto enorme que esta representa, apenas 450 nuevos elementos, muchos de ellos, se estima que al menos el 40 por ciento se dedica a otra actividad, debido a que a pesar del gasto del erario para su capacitación, no les fue otorgada la plaza en la Policía Estatal…

EL tan cacareado y presumido “flamante” Centro de Coordinación, Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Información e Inteligencia, el mentado C5-i2, es un “elefante blanco”; inaugurado el 19 de septiembre de 2019 con un costo de alrededor de 350 millones de pesos y provisto de “tecnología de última generación”, y con supuestamente 350 cámaras de video vigilancia y de modernos equipos que registraban las placas de los vehículos en circulación para detectar autos robados, huelga decir que de nada ha servido tanta inversión, la mayoría de los potosinos hemos constatado que ni el número de emergencias -el 911- nunca contestan y bueno, que decir de los robos de vehículos que se dispararon en el pasado sexenio al igual que los demás delitos; la Incidencia delictiva del fuero común en SLP por cada 100 mil habitantes en 2015 fue de 788, para 2019 este indicador subió a los mil 923, es decir durante los 6 años de la gris, mediocre y corrupta gestión de Carreras, el delito se incrementó en casi un 120 por ciento…

SEGÚN el Informe de Evaluación de Desempeño del FASP 2020, los principales problemas de la corporación que los elementos de la Policía Estatal mencionaron eran: el 95% dijo que el personal, el 94% la capacitación y el equipo de trabajo, 63% falta de organización, el 60% falta de confianza entre los elementos, el 58% falta de liderazgo de los mandos y el 57% la falta de actitud de servicio. En resumidas cuentas, el caos total; ya mañana hablaremos de los retos del nuevo gobierno…Armando Acosta

 

 

Bookmark the permalink.

Comments are closed.