Bitácora

CORRÍA el año de 1989, gobernaba el estado el interino Leopoldino Ortiz Santos, el sistema de transporte público era pésimo, en ese entonces había diversas líneas de camiones, dependiendo de las rutas los vehículos se pintaban de un color específico para que los usuarios los pudieran identificar: las unidades de color rojo eran de la línea Morales, las naranja eran Saucito, las azul marino de Guadalupe, las cafés de Zapata, la verde Circunvalación y la azul cielo era la de Soledad de los Ranchos. En ese tiempo el sistema utilizado por los permisionarios para control de los choferes era la del “reloj checador”, los camioneros iban como alma que lleva el diablo para alcanzar a “checar”, los accidentes provocados por los chafiretes eran constantes y en muchos de ellos con víctimas mortales o lesionados, las unidades del transporte eran viejas, sucias, descuidadas, unas cafeteras sonajudas y que emitían más humo que una locomotora de vapor…

EN esas fechas, quien esto escribe, como representante de los estudiantes universitarios, participaba en el Consejo Estatal de Transporte, que era el organismo máximo para temas del transporte urbano, este consejo era encabezado por el titular de la SCT estatal, asistido por el eterno Urbano Menchaca como secretario técnico e integrado por representantes obreros, ciudadanos, comerciantes y los líderes de las diferentes líneas de camiones que en ese entonces se utilizaban en la ciudad, pues bueno, en ese tiempo, cada vez que se discutía en el consejo el tema del incremento a las tarifas del transporte urbano, Margarito Terán, entonces representante de la Línea Guadalupe, casi con lágrimas en los ojos, se quejaba que el ser permisionario ya no era negocio, que los dueños de los camiones no tenías ganancias sino puras pérdidas, que el diésel estaba caro, que las refacciones por las nubes y que si no se les autorizaba X cantidad de amento al pasaje, venderían sus unidades, y una ristra de quejas y lamentos…

HAY cosas que nunca cambian y Margarito Terán es una de ellas. A 32 años Margarito sigue quejándose de lo mismo, ahora bajo el argumento de la pandemia, el eterno líder permisionario continúa esgrimiendo su mismo argumento que hace más de tres décadas, ahora dice que no tienen ni para para pagar el combustible, que ya varios propietarios de concesiones ya vendieron sus camiones y que el transporte podrían dejar de prestarlo este próximo septiembre. ¿Cómo le habrá hecho el buen Margarito Terán para subsistir estos 32 años si el negocio del trasporte público no es negocio? Y vaya que una lleva buena vida el líder de permisionarios, el caso es que el servicio del transporte sigue siendo pésimo, ahora ya los autobuses son todos amarillos y ya no hay relojes checadores, pero los chufas andan como locos, las unidades siguen sucias y descuidadas, nada cambia en este bendito San Luis pero en fin…

PASANDO a otros temas, por los rumbos del partido blanquiazul algo muy malo debieron de haber hecho en otras vidas los panistas, que están pagando décadas de liderazgos grises, mediocres pero muy voraces; la maldición del PAN inició cuando Eugenio Govea se hizo de la dirigencia estatal, a partir de ahí, el CDE se ha convertido en un jugoso negocio para los líderes en turno, donde se trafican desde candidaturas y se hacen negocios turbios con alcaldes afines. Después de Eugenio llegó a la dirigencia el nefasto Juan Pablo Escobar, quien no sólo aprendió bien las mañas de Govea sino que las refinó, Escobar le hereda la presidencia del CDE a su compinche Héctor “la nena” Mendizábal, quien perfeccionó e institucionalizó la transa, la mentira y la triquiñuela, cansados los panistas de tanta corrupción, voltearon a ver al no tan joven Xavier Azuara, quien sorpresivamente ganó la dirigencia, pero oh sorpresa, Xavier “el tata” Azuara salió peor que Govea, Escobar y Mendizábal juntos, hizo del CDE un negocio jugoso y muy rentable a tal grado de asegurar su legado al dejar como su sucesor a su compinche Juan Francisco Aguilar…

PARA seguir con esta bonita tradición de la transa y después de hilar su tercera derrota consecutiva en la gubernatura, tómelo bajo reserva, pero trascendió que ahora “el tata” Azuara apoyado por Rubén “el uñas largas” Guajardo, pretenden impulsar como nuevo dirigente al impresentable Ricardo “el pinocho” Villarreal Loo, que definitivamente llena todas las aptitudes de corrupción al contar en sólo tres años con un amplio currículo de voracidad, hambre y simulación, pero aún hay esperanzas para los militantes que aún creen en la decencia, al parecer la licenciada Lidia Argüello, una panista de cepa, de a de veras, honesta, capaz y trabajadora, buscará la dirigencia del blanquiazul…Armando Acosta

 

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