31-10-22

EL Centro Histórico ¿libre?. El pasado viernes, durante la madrugada, el ayuntamiento capitalino implementó un impresionante operativo en el primer cuadro de la ciudad, principalmente en la calle Hidalgo, para liberar este importante paso peatonal de estructuras de comerciantes ambulantes que a últimas fechas habían invadido la zona. Hay que reconocerlo, limpiaron no sólo de estructuras, sino de suciedad, grafiti y cochambre que durante décadas se acumularon gracias a la inacción de los alcaldes en turno, se limpió la cantera de pisos, fachadas, se pintaron las cortinas de los negocios, los estanquillos y expendios de periódicos y lotería…

MAÑOSAMENTE u oportunamente, como se quiera ver, la dirección de Comunicación de la alcaldía publicó sendas fotografías donde se observa la calle Hidalgo como no se veía en muchos años, limpia, sin ningún ambulante, impecable, rechinando de limpio pero, al día siguiente, la realidad apareció. Los ambulantes que retiró la autoridad son los que recientemente se habían apoderado de espacios y también locatarios del mercado Hidalgo y comerciantes establecidos que, desesperados ante la invasión de informales, sacaron sus puestos a la calle. Los ambulantes con más antigüedad no fueron movidos ni un ápice, pero bueno, algo es algo y se espera que esto sea el inicio de un reordenamiento real, concreto y sostenible para mejorar nuestro otrora Centro Histórico…

COMO siempre y como es su costumbre, quien puso el desorden fue el líder de la organización Antorcha, Lenin Nelson Campos Córdova, que apoltronado tras su lujoso escritorio de maderas finas desde su lujosa oficina ubicada en su hotel boutique denominada “Quinta Margarita” ubicado en la Av. Universidad y la calle de 5 de Mayo, y como testigos la escultura en mármol de Julio César y sus pinturas carísimas de Napoleón, dio indicaciones a su ujier Miguelito Álvarez, de no moverse ni un centímetro en la demanda del municipio de retirar de Hidalgo a sus ambulantes agremiados que a últimas fechas se habían colocado en la vía pública…

TÓMELO bajo reserva, pero trascendió que la molestia y enojo del cacique dirigente de Antorcha, Lenin Campos, no se debió a que querían retirar a sus comerciantes informales, esos son los que menos le importan, lo que realmente lo cabreó fue que al parecer, Enrique Galindo se negó rotunamente a entregarles el millón y medio de pesos que al mes, administraciones anteriores les entregaban a los antorchistas con pretexto de “ayuda” a la Casa de Estudiantes José Martí, que obviamente y como siempre, la mayor parte de este recurso iba a dar a los bolsillos de la dirigencia, ¿pues a poco Usted cree querido lector que los hoteles boutique, las gasolineras, las tiendas y demás propiedades se compran solos?. También trascendió que otro malestar del Lenin, sobrino de Aquiles Córdova, dueño de la franquicia nacional de Antorcha, fue que la actual administración canceló la entrega de 20 mil toneladas de cal que presuntamente habrían pactado con el alcalde, por cierto, todavía no se las entregaban y ya andaban ofreciendo el material de construcción, obviamente a la mitad de su precio, al fin de cuentas no les habría costado nada…

VAMOS, si el presidente municipal de la ciudad capital aguanta la presión de los antorchistas, se faja los pantalones y no se deja chantajear por los líderes corruptos que lucran con la necesidad de sus agremiados, y que durante años han hecho rehén a las tibias autoridades, pasando por encima de la ley, apoderándose de propiedades, protegiendo taxistas piratas en la Huasteca y en Escalerillas y Anexas; o bien le tiemblan las corvas a Galindo y cede a los caprichos de Lenin Campos Córdova. Lo que sí no debe de hacer el alcalde es engañar a los potosinos, diciendo que limpió el Centro cuando esto es parcialmente cierto o es una media mentira, el primer cuadro de la ciudad merece poner atención primordial a los problemas, pero en fin…

POR cierto, en las colonias del norte de la ciudad, desde mediados de la semana pasada no cuentan con gota de agua debido a que se fundió la bomba del pozo que surte esta área, y las pipas del Interapas nada más no aparecen, las que sí lo hacen son las particulares, son decenas de estas pipas las que, por la necesidad de los sedientos habitantes a toda hora y desde temprano, con sus ruidosas bocinas y cláxones anuncian sus servicios, es decir, ahora no sólo se batalla por el vital líquido, sino con la contaminación auditiva de estos sujetos que vende los mil litros de agua de 150 a 200 pesos, ¿de quién será el negocio de las pipas?, ¿a qué o a cuáles funcionarios les beneficia este desabasto?, ¿por qué Galindo permite tanto abuso?…Armando Acosta

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