30-03-24

INFANCIA perdida…

EN los últimos días, dos cobardes crímenes contra menores de edad han cimbrado e indignado a la sociedad mexicana y a la potosina. El caso Camila en Taxco, Guerrero. Una pequeñita de apenas ocho años de edad que una vecina Ana Rosa “N”, la había invitado a jugar con su hija, que era su amiguita, y refrescarse en una alberca de plástico que le había comprado, al ser personas conocidas la madre de Camila la dejó ir a la vivienda, un par de horas más tarde la madre de Camila fue a recoger a su hija pero se encontró con la sorpresa de que Ana Rosa “N” le aseguró que la menor nunca había llegado, minutos después al teléfono celular de la madre le comenzaron a llegar mensajes de texto en los que se le exigía pagar un rescate de 250 mil pesos…

DESESPERADOS, los familiares de Camila iniciaron la búsqueda de la pequeñita, preguntando a vecinos y localizando cámaras de domicilios y de la calle donde fue vista la menor por última vez, solicitaron las grabaciones y localizaron unas imágenes donde se observaba que Camila sí había llegado y entrado al domicilio de su amiga, la hija de Ana Rosa “N”, de la que nunca salió con vida. Otros videos revelaban que una hora después de que había llegado Camila a la casa en cuestión, Ana Rosa “N” salió de su domicilio llevando un bote de ropa y detras de ella un hombre gordo y alto que cargaba con dificultad un bulto, una bolsa de basura color negra a la que colocaron en la cajuela de un taxi, ambos sujetos lo abordaron y se alejaron del lugar, un par de horas después, la pareja regresó, según familiares de la víctima “se veían con una actitud tranquila”, para entonces los parientes de la menor desaparecida ya tenían la certeza y las pruebas de que ellos tenía secuestrada a Camila y contactaron a las autoridades para denunciar los hechos…

POCO tiempo después la autoridad detuvo al hombre que acompañaba a Ana Rosa “N” y que cargaba el bulto, quien reveló que Camila estaba muerta y reveló dónde habían dejado el cuerpo, en un predio al lado de la Carr. a Cuernavaca. Para ese momento la noticia de la desaparición, secuestro y asesinato de la familia, enardeció a los vecinos, quienes exigían a la autoridad proceder a detener a los responsables a los que ubicaron al interior del domicilio, pero nunca llegó la orden de cateo y detención, antes, la turba irrumpió en la vivienda, sacó a Ana Rosa “N” y a otros dos sujetos y comenzaron a golpearlos, la mujer murió linchada en el lugar, los otros dos presuntos cómplices fueron rescatados por la policía mal heridos…

EL lamentable caso de asesinato de la pequeña Catalina, de apenas 5 años, en plena “zona diamante”, al poniente de la capital potosina. El ataque armado a una familia, el padre, la madre y sus dos hijas, de 5 y 7 años respectivamente, que alrededor de las 23:00 horas del pasado jueves, salían de cenar de la taquería “El Pata”, cuando ya en su vehículo Ford Mustang color blanco se dirigían sobre la Av. Chapultepec rumbo a la Salvador Nava Martínez, un vehículo Nissan Versa color oscuro se les emparejó y sus tripulantes dispararon armas largas, al parecer fusiles semiautomáticos AR-15 calibre 233, tras el ataque, según testigos, los atacantes huyeron por el Periférico con rumbo a la Feria…

EL hombre recibió varios disparos en hombro, brazos y un rozón en la cabeza, la madre un tiro en la cabeza, la pequeña Catalina dos balazos también en la cabeza, y la otra menor, afortunadamente resultó ilesa. El padre de familia como pudo condujo al Hospital Lomas, que se encuentra cercano al lugar del ataque, Catalina llegó con vida al nosocomio, pero a pesar del esfuerzo de los galenos falleció un par de horas después, la madre de familia se debate entre la vida y la muerte…

EL vehículo de las víctimas tenía al menos 9 impactos, al frente y al lado del copiloto, el padre de la menor fallecida dice dedicarse al rubro de los centros nocturnos, bares y antros, al parecer es propietario de un antro ubicado en Av. Himalaya, tómelo bajo reserva, pero trascendió que también sería hermano de un líder de una célula de la delincuencia detenido el año pasado. Obviamente nada, ni los negocios, ni los vínculos ni el parentesco, de nada que justifique que se ataque a balazos un vehículo donde viajan menores de edad, esto es inadmisible, aberrante, injustificable y condenable…

HASTA en el bajo mundo, entre los criminales, había códigos. Antaño, los criminales respetaban a la familia, había una máxima, una regla no escrita que decía que los hijos, la esposa, y la madre no se tocaban, eso quedó en el pasado…Armando Acosta

 

 

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