28-09-22

“EL peor enemigo de un panista, es otro panista”, dice y dice bien un viejo y conocido adagio que con el transcurrir de los años se ha confirmado y reafirmado. La historia reciente del partido blanquiazul en la entidad es un relato de traiciones, pleitos, rompimientos, deslealtades, ingratitudes y renuncias que con el tiempo han debilitado al PAN a tal grado que hoy es un instituto político rabón, desacreditado, disminuido y a la baja. Juan José Rodríguez Prats, en su libro “La Congruencia Histórica del PAN” asegura que: “La congruencia en la política es una virtud, sin la cual el hombre desde el poder es desconfiable y el partido que lo postuló puede caer en el descrédito. Dicho de otro modo: la calidad del político se mide por su capacidad y honestidad en el cumplimiento de su palabra”, pero eso ya es historia…

MUY atrás quedaron los tiempos de los panistas de a de veras, eso de “brega de eternidad” que decía el fundador Gómez Morín, esos que tenían que pagar para andar en la política, esos que arriesgaban el pellejo siendo oposición al régimen priista, esos que eran perseguidos por sus ideales, como Álvaro Salguero, Antonio Rosillo Pacheco, Salomón H. Rangel, María Guadalupe Rodríguez Carreras, Álvaro Elías Loredo o J. Carmen García, por ahí de los 80´s la cosa bajó de nivel pero no tanto, al llegar a la dirigencia estatal del PAN personajes como Miguel Martínez Mireles, Francisco Xavier “Capa Blanca” Salazar, Mario Leal Campos, Antonio Herrán y Jorge Lozano…

DONDE “la puerca torció el rabo” fue iniciado el segundo milenio, donde inicia la debacle del blanquiazul, con la llegada de una “nueva generación” pero de vivales, oportunistas, pillos, sinvergüenzas y vividores, esta camada inició con el impresentable Eugenio Guadalupe Govea Arcos, que de llegar en camión a las instalaciones del CDE en Zenón Fernández cuando ganó la dirigencia estatal a ser hoy un hombre muy rico, con decenas de propiedades que suman varios millones de pesos, que aunque se haya desempeñado como diputado local, federal y senador, no justifica este enriquecimiento ilícito…

LUEGO le siguió otro oscuro personaje, Juan Pablo Escobar Martínez, fundador del tristemente célebre “Círculo Azul”, que siguió los pasos de su antecesor, se olvidó de los principios, ética y decencia panistas, secuestró al partido para su beneficio personal y la de su camarilla, y vendió candidaturas al por mayor, Juan Pablo se alía con su predecesor, Héctor “la nena” Mendizábal, “fundador de la cofradía arcoíris”, que continuó con la perniciosa práctica de hacer del blanquiazul un jugoso negocio para unos pocos, después Escobar y Mendizábal le dan chance al inútil de Marco Gama para que llegara a la dirigencia, Marquitos se llevó hasta los clips, sumió al comité estatal en una de sus peores crisis económicas al adeudar millones en las cuotas del IMSS; Informadita e impuestos, y seguir vendiendo candidatura o repartiéndoselas ente sus allegados y cómplices, de estos últimos cuatro dirigentes, tres de ellos renunciaron a su militancia panista, sólo para que vea cómo los panistas se tiran a matar…

EL “parte aguas”, pero para empeorar, se dio en el año de 2015, cuando contra todo pronóstico y contra la “nomenklatura” panista, llegó a la dirigencia estatal el no tan joven Xavier Azuara, quien rápidamente enseñó el cobre, los dientes y el hambre, ahí se aceleró la descomposición. Durante su gestión Azuara vendía hasta la última de las regidurías, eso y su diputación federal le generaron grandes ganancias, Xavier es un hombre muy rico, cuyas propiedades, inteligentemente a nombre de familiares prestanombres, son incalculables, incluyendo un lujoso Hotel Boutique denominado “Cien Hilos”, en pleno centro del histórico San Miguel de Allende, donde los metros cuadrados de terrenos se cotizan en miles de dólares….

PARA 2018, Azuara saca de la nada a Juan Francisco Aguilar y lo impone como dirigente estatal, pero Xavier Azuara seguía moviendo los hilos y recaudando la mayoría de los recursos mal habidos; para este 2022, una ya muy agrietada y desgastada dupla Azuara-Aguilar, alcanzaron a imponer a su “títere” Verónica Rodríguez, pero la alianza Xavier-Juan Francisco no duró mucho, hoy son enemigos acérrimos, incluso, Juan Francisco interpuso una denuncia penal en la Fiscalía General del Estado contra Azuara por enriquecimiento ilícito. OtroO “aliado” histórico de Azuara, Rubén “billetes” Guajardo, ya no lo es más, ahora para la elección de la dirigencia municipal del PAN hay dos grandes bloques, los antixavieristas que postulan a Marcela Zapata hija de la “pis-pis”, y como compañera de fórmula a la esposa de Guajardo, Sylvia Lorena Govea Soler, y por el lado “oficial, es decir el de Azuara, están apoyando a Ana Cristina Govea Soler, nada más y nada menos que hermana de la esposa de Guajardo, pero esta es otra historia que ya le estaremos platicando más adelante, una versión celeste de “Kramer vs. Kramer”…Armando Acosta

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