28-03-24

LAS razones del rector para negarse a ser auditado…

LOS tan traídos y llevados “recursos propios” de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), son los dineros que la institución recauda por cobro de servicios, inscripciones, titulaciones, cuotas, ventas en la Tienda Universitaria, Unimania, librería, renta de espacios, prestación de servicios, donaciones etcétera. El Artículo 26 del Reglamento sobre los ingresos extraordinarios de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, señala que: “Todo gasto efectuado con ingresos extraordinarios deberá estar amparado con la documentación comprobatoria correspondiente, debidamente requisitada”…

HASTA aquí todo bien. Durante años, los órganos auditores, en el caso que nos ocupa la ASE, revisó el destino y uso del recurso propio de la UASLP sin mayores contratiempos, como lo indica claramente la ley, la institución educativa presentaba su documentación completa en tiempo y forma, incluso, el actual rector Zermeño, en sus primeros dos años de gestión, acudió personalmente a las instalaciones de la ASE para entregar personalmente la documentación correspondiente, hecho que la universidad promocionaba con amplitud en sendos boletines en todos los medios. Pero resulta y resalta que, tómelo bajo reserva pero trascendió que durante la revisión de cuentas del ejercicio 2021 a la UASLP, la ASE, hoy Instituto de Fiscalización Superior del Estado (IFSE), detectó diversas anomalías en el ejercicio de los recursos de diversas partidas, por más de 1.2 millones de pesos, las que destaca pagos por conceptos de servicios profesionales, legales, de auditoría y otros; mantenimiento y conservación de edificios, gastos de ceremonias y orden social, apoyos para eventos deportivos, culturales y sociales, sin que ninguno de estos gastos cuenten con evidencia documental…

ES decir, se gastaron casi 1.3 millones de pesos de las arcas universitarias sin presentar cheques transferencias, facturas, recibos, justificación y autorización del gasto, por lo que no hay evidencia de en qué se gastó, ni certidumbre de que los pagos se hayan ejecutado conforme dicta la ley. También se encontró en la revisión que la UASLP llevó a cabo un procedimiento de licitación para la compra de un laboratorio de energías renovables, pagado con recursos ingresos propios, el proveedor es una empresa ubicada en la ciudad de Querétaro, Querétaro, denominada, Acmax de México S.A. de C.V…

SIN embargo tampoco hay evidencia alguna de que esta compañía hubiera entregado la mercancía y se le notificó a la UASLP de una penalización por casi 35 mil pesos, que no fue recuperada, además en ese mismo contrato se efectuaron compras pagadas y no ejecutadas por más de 300 mil pesos y se realizaron pagos improcedentes a nóminas de trabajos que no fueron realizados por 267 mil 719 pesos. Cabe mencionar, que las cantidades observadas en un principio eran mayores, pero la UASLP presentó parcialmente información para solventar, aunque fue insuficiente, ¿Por qué esto no lo informa el rector a la comunidad universitaria y a los potosinos?, ¿le informaría de esas anomalías al Consejo Directivo Universitario? Si lo hizo los consejeros también son cómplices de estas corruptelas…

AL parecer, una buena parte de este recurso sin justificar se dio en efectivo a Consejero alumnos y otros líderes estudiantiles, integrantes del pasado Consejo Directivo Universitario, por lo cual se exigía por parte del órgano auditor se reintegrara el dinero a las arcas universitarias como lo exige la ley, y de ahí se agarró el rector Zermeño, hizo pancho, se desgarró las vestiduras y exclamó “con los jóvenes no”, cuando la verdad los jóvenes no tienen la culpa, la culpa es de Alejandro Zermeño que permite, que Isaías Ricardo García Guerra, el secretario de finanzas de la UASLP y quien es sobrino del rector realice este tipo de acciones que involucran a los estudiantes…

A partir de ahí vino la negativa sistemática a permitir que se realicen auditorías a los recursos públicos de la UASLP, por todos los medios jurídicos ha intentado, sin mucho éxito, frenar la revisión de sus cuentas. Zermeño, envalentonado y respaldado por el impresentable David Colmenares, Auditor Superior de la Federación y su achichincle Eduardo Barriga, quienes han vendido la idea a nuestra universidad y a otras, que los entes fiscalizadores estatales no tienen derecho a auditar ni los recursos propios de las instituciones, respaldo que fue ampliamente recompensado al otorgarle el rector a Colmenares y Barriga sendos, polémicos e inmerecidos doctorados honoris causa. Es decir, se confirma que Zermeño no sólo compra favores con doctorados para limpiar sus cuentas, sino que también compra conciencias de alumnos en efectivo, ni hablar, pobre de Nuestra Máxima Casa de Estudios con el peor rector de la historia…Armando Acosta

 

 

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