26-01-23

GARCÍA Luna, Marcelo de los Santos, el PAN y el principio de la descomposición de la seguridad en SLP. Corría el año 2003, el entonces gobernador electo, el panista Marcelo de los Santos Fraga recibía una nutrida comitiva de empresarios, la petición era muy sencilla: la continuidad del comandante Miguel Naya Guerrero al frente de la seguridad en la entidad, los peticionarios argumentaban que el comandante Naya, quien tenía el cargo desde el sexenio de Horacio Sánchez y continuó con Fernando Silva Nieto, era garantía de continuar con la paz y tranquilidad que hasta ese momento se vivía en San Luis Potosí…

ENSOBERBECIDO, Marcelo se negó rotundamente a la solicitud de los empresarios, tenía sus planes: algunos testigos de ese tiempo aseguran que De los Santos,acudió con el entonces todo poderoso Genaro García Luna, entonces director de la Agencia Federal de Investigaciones, quien recomendaría a la nefasta y perniciosa “legión extranjera”, primero con el comisario Marco Antonio Novella Juárez, como secretario técnico del Consejo Técnico de Seguridad Pública, (predecesor de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal), quien a su vez trajo como titular de la Policía Ministerial al psicólogo Víctor Hugo Ramos Ortiz, posteriormente a la salida de Novella llegó otro impresentable, Cesáreo Ramón Martín Carvajal Guajardo, primer titular de la SSPE y a José Eduardo Baca González a la dirección de la Policía Estatal…

Y fue así, durante la gestión de Marcelo de los Santos y su nefasta “legión extranjera” recomendada por García Luna, que comenzó la pesadilla en San Luis Potosí. El 30 de mayo de 2004, Nelly Esper fue secuestrada en Ciudad Valles, fue liberada tras el pago de un monto nunca especificado después de 20 meses y 12 días; el 14 de junio de ese mismo año, el empresario Javier García Navarro fue secuestrado de sus oficinas en la capital, duró casi 11 meses secuestrado, el 26 de julio de ese mismo año, en Rioverde, el pequeño “Chavita” de apenas 7 años fue secuestrado, sus plagiarios pedían 5 millones de pesos de rescate, el niño fue asesinado y su cuerpo localizado en la Sierra Gorda, cerca de Xilitla. Los robos, extorsiones, secuestros y ejecuciones comenzaban a incrementarse…

EL 13 de agosto de 2007, se presentó la primera ejecución de un alto funcionario de seguridad en San Luis, se trató de Guillermo Amado Camarena, coordinador de la Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo (UMAN) perteneciente a la entonces PGR, fue asesinado a balazos en la Colonia Dalias, un mes después, el 13 de septiembre, el entonces director de la Policía Estatal, Jaime Flores Escamilla fue brutalmente asesinado en su camioneta, para el 29 de noviembre, un comando armado con cuernos de chivo, siembran el terrón en pleno Centro Histórico, al asesinar a dos policías estatales y a dos escoltas de la familia García Navarro. La paz y tranquilidad en que vivíamos los potosinos se esfumó desde entonces: la plaza había sido entregada al crimen por “la legión extranjera” recomendada por García Luna y aceptada por Marcelo de los Santos…

LA relación entre “la legión extranjera” de Marcelo de los Santos con García Luna no es una especulación, es una realidad que ha sido comprobada y confirmada en varias investigaciones; resulta que en el rastreo de las millonarias cuentas de García Luna, en la indagación que se le realizó por enriquecimiento inexplicable e ilícito, aparece Marco Antonino Novella Juárez, que después de huir de SLP tras el asesinato de Flores Escamilla, García Luna lo rescató y lo nombró como director general del sistema penitenciario de la SSP a cargo de García Luna, y en 2011 se desempeñó como consejero de una empresa de seguridad privada denominada ICIT Private Security México, así como consultor externo de la subsidiaria ICIT Analysis…

A la salida de Novella llega el “pachuquito de quinta”, Cesáreo Carvajal Guajardo, quien venía de desempeñarse en ese cargo en Morelos, con el gobernador panista Sergio Estrada Cajigal, vinculado con el narco, Carvajal, quien por cierto tenía a la hermana de García Luna trabajando para él, se trae de Morelos a José Eduardo Baca González para que ocupe el cargo de director de la policía estatal, según una columna de ese tiempo escrita por Leonel Serrato, a Baca y a Carvajal se les investigó por presuntos nexos con el narco y secuestradores por el entonces titular de la SIEDO, José Luis Vasconcelos, por cierto muerto en un accidente aéreo en el que también falleciera Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, casualmente quien despidiera en el aeropuerto a Mouriño y a Vasconcelos, fue Cesáreo Carvajal. Más claro ni el agua…Armando Acosta

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