21-12-23

LEGISLAR sobre propiedad privada no es cosa fácil y mucho menos cuando se toma una decisión con impacto público a las costillas de quienes hacen gastos para mantener sus negocios…

REGULAR la gratuidad de los estacionamientos de los centros comerciales puede tener diversas interpretaciones…

HACE por lo menos dos años y medio que no se sabe de los estímulos para abrir estacionamientos en los corazones de manzana del primer cuadro de la ciudad, tal como se encontraba en negociaciones y proyectos a partir de la propuesta de empresarios inmobiliarios y consultado con urbanistas por el ya inexistente Consejo Consultivo del Centro Histórico…

UNA vez que el presidente ciudadano de ese Consejo, Horacio Sánchez Unzueta renunció al cargo, los proyectos para redimensionar las posibilidades de estacionamiento en las manzanas quedaron en el olvido…

MUY cerca del centro de la ciudad y en defensa propia, negocios como las tiendas Aurrerá de la avenida Reforma y de Nicolás Zapata crearon esquemas de cobro por estacionamiento, con el fin de que no se llenen de automovilistas que ningún asunto tienen en las tiendas y en cambio sus conductores iban a locales cercanos o incluso instituciones públicas…

POR años, normalistas y propietarios de otros negocios y hasta vecinos sin cochera, habían saturado estacionamientos creados para clientes en un polígono que no le pertenece al gobierno, éste a su vez está obligado a dar movilidad a las calles utilizando infraestructura y mantenimiento financiados con dinero público, proveniente de los impuestos…

LO mismo ocurre en la plaza comercial El Dorado, donde propietarios de locales comerciales ajenos, vecinos, estudiantes y profesores ocupaban cajones de estacionamiento en un predio privado, técnicamente sin costo…

IGUAL sucede con la placita comercial ubicada entre las calles Niño Artillero y Fray José de Arlegui, de la colonia Virreyes, usuarios que van a escuelas públicas y privadas, farmacias y otros negocios diversos…

EN segundo lugar, legislar sobre lo ajeno es políticamente rentable en tiempos de elecciones; la gratuidad de los estacionamientos no se refiere al de la Plaza de los Fundadores que depende de la Secretaría de Finanzas del Estado (y por cierto cuenta con un cajero de boletos que falla con frecuencia), ni al de la Dirección de Pensiones de la calle Madero, ni al estacionamiento de la Cancha Morelos que dejó en comodato la alcaldía de la capital; se trata de negocios que costaron a las empresas y asumieron el riesgo, que pagan empleados, seguridad social e impuestos territoriales…

LA travesura de ordenar que no se cobre en los estacionamientos, marca por igual a diputados de todos los partidos, inscritos en una Legislatura que vergonzosamente no tiene contrapesos y ciertamente beneficiará a quienes quieren estacionamiento gratuito, pero el riesgo jurídico es que no sea por mucho tiempo, si se considera que es una reglamentación que afecta la inversión privada, en un país donde en lo que va del sexenio federal actual, las leyes superiores todavía son garantistas….

PD.- Ya es tiempo de emitir recomendaciones. La pandemia entra en una nueva fase de la lucha contra una variante muy notoria de coronavirus, la llamada Pirola, como una luna interplanetaria, pero que por la facilidad de los contagios apunta a meter en apuros al sistema de Salud si empieza a contagiar a pacientes que por negligencia o ignorancia no acudieron a recibir vacunas, y al universo de niños que nunca fueron contemplados por el sistema de Salud pública.

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