21-09-22

¿Y la experiencia Apá?. Enrique Galindo Ceballos, en buena medida y contra todo pronóstico, ganó la alcaldía capitalina gracias a ese plus de su presunta experiencia en temas de seguridad. El ocupar durante su desempeño profesional jefaturas de diversas corporaciones, desde las municipales, estatales hasta el máximo cargo desempeñado, el de comisionado nacional de la extinta Policía Federal, le ayudó en mucho a que los potosinos se decantaran por él en las urnas. Pero oh decepción…

LA realidad es que la experiencia que su currículo dibuja es más bien una entelequia, un espejismo. El único cargo como jefe policíaco que Galindo Ceballos concluyó de inicio a fin fue el de director de la policía municipal de la capital, en el trienio de su examigo Octavio Pedroza, su paso como jefe de la Policía Ministerial fue fugaz, el de Secretario de Seguridad Pública del Estado en el sexenio de Toranzo duró apenas de un par de años, y en la Policía Federal fue cesado fulminantemente a los cuatro años de haber asumido el cargo, debido a violaciones a los Derechos Humanos…

HOY, las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) demuestran el fracaso de la administración municipal de la capital en el rubro de seguridad. Ayer el gobierno federal ofreció su último informe de seguridad, donde a nivel nacional, el homicidio doloso disminuyó un 14.6 por ciento en un comparativo de los meses de enero a agosto del año pasado con el 2022, mientras que en el estado de San Luis Potosí este delito bajó en el mismo periodo un 16 por ciento…

PERO a contrapelo, en la capital del estado el homicidio doloso se incrementó en un 8.3 por ciento, peor aún, en el informe federal donde se evalúa 50 municipios prioritarios, en 34 de ellos hubo una disminución del asesinato violento y en 14 aumentó, entre ellos San Luis capital; lo más preocupante es que mientras en ciudades violentas como Juárez, Tijuana, León, Acapulco y Fresnillo, entre otras, su índice de homicidios dolosos se redujo este año, en la capital potosina se incrementó…

A nueve días de cumplir un año en el cargo, es evidente que la estrategia de Enrique Galindo contra la delincuencia y violencia ha fracasado, es decir, el “plus” de tener un alcalde “policía” y “experto” en cuestiones de seguridad no se ha visto por ningún lado. Mucho de esto se debe, principalmente, a la soberbia del señor presidente municipal, que a sabiendas de las ineptitudes y deficiencias de sus jefes policíacos (Juan Antonio Villa y Armando Puente Puente), no sólo les permite seguir en sus cargos a pesar de los pésimos resultados, sino que además solapa sus corruptelas y hasta los defiende, Galindo privilegia la lealtad y la amistad antes que la eficiencia…

POR desgracia, tanto gasto millonario que de nuestros impuestos ha realizado la alcaldía en el rubro de seguridad no ha servido para maldita la cosa: las patrullas, arrendadas a sobreprecio y presuntamente equipadas con tecnología de punta, cámaras para evitar corruptelas, no han servido de nada, la corrupción en la corporación continúa igual que en tiempos del impresentable Xavi Nava, el cambio de dirección a secretaría fue más bien cosmético, es decir, pura saliva y pura demagogia, porque resultados no se ven por ningún lado…

PERO además, no sólo es el delito de homicidio doloso el que se ha incrementado en la capital. Según el SNSP, el robo se ha disparado en más del 25 por ciento en la entidad y la mayoría de estos hurtos se registran en la ciudad de San Luis Potosí, este aumento no ha permitido que, a pesar de que en el estado los delitos de alto impacto (homicidio, homicidio doloso, lesiones, feminicidios, secuestros, delitos sexuales y extorsión) hayan disminuido en el último año, el índice delictivo se incrementó en 10 por ciento. La estrategia, sin descuidar los delitos de alto impacto, se debe de reforzar en el robo, no hay de otra…

PD.- “Aunque la mona se vista de huasteca, mona se queda”. Tan desesperada anda la todavía secretaria de Cultura del estado, Elizabeth Torres, ante su pésimo desempeño y sus pobres resultados, que llega al extremo de colgarse un quetzquemetl o quechquémitl y colocarse un tocado o petob en la cabeza, todo lo que sea para quedar bien con el jefe. Tómelo bajo reserva, pero trascendió que no sabemos a qué santo le rezó la titular de Cultura, pero se frenó su cese anunciado debido a su incapacidad. Lo único cierto es que de continuar esta mujer al frente de Cultura, ésta seguirá dando pena como hasta ahora, pero la culpa no la tiene el indio sino quien la sigue sosteniendo en la Secretaría de Cultura, pero en fin…Armando Acosta

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