21-08-23

NI rezándole a todas las deidades se puede pensar que este domingo sirvió de algo el agua que humedeció pisos, cabello y vestimenta de la gente que se vio sorprendida en la calle, fue una llovizna más escandalosa que la sacudida de un nogal, por la caída de árboles y la ventisca…

LOS charquitos se anunciaron con horas de anticipación, luego de una nubosidad que cambió bruscamente la temperatura, de vientos que levantaron más polvo que el presidente de la república enfurecido por las críticas a sus obras magnas, o que el gobernador enojado por el jaloneo de vecinos de San Miguelito que se oponen al retiro de adoquín de las calles, y que dice que esos opositores “son tres y un medio, ya saben cual”…

LA tierra húmeda parece ser solo eso, porque es más fácil que tan poca agua se evapore, a que por ejemplo ayude a dar caudal a los ríos que alimentan las presas El Peaje, El Potosino y San José…

MIENTRAS, con algo se está buscando la forma de tomar agua para compensar la que falta de la presa El Realito, afectada por las fisuras de su cortina, y el esquema fraudulento de la construcción de un acueducto que los ingenieros sabían que no resistiría, que los gobernantes de la época también conocían el riesgo, y hasta los auditores de obra se hicieron guajes, como si no fuera posible un accidente como las múltiples fracturas por falta de resistencia a la presión…

CON un poco de suerte, si algún coletazo del huracán Hilary nos pega, algo se ha de llenar en las tres presas, mínimo para garantizar el abasto de agua a la zona de cobertura de las 40 colonias que hasta hace unos días tenían agua de la presa San José, aunque sea por unos meses…

MANEJAR la contingencia deberá hacerse con mucho cuidado, si no se quiere caer en que el agua se contamine de coliformes políticas, de grillos que no producen, pero creen que con la lengua solucionan los problemas, que están en primera fila para el abucheo a los responsables de compensar la falta de agua, pero no son capaces de mover ni un dedo para resolver de qué manera van a dar agua de beber a los potosinos…

AYER llovió, pero el resultado del agüita casi es imperceptible, hay menos agua y muy pocos solidarios para ceder parte del caudal de sus pozos, en tanto pasa la emergencia, abundan los que ponen el pie a los esfuerzos de unos cuantos, y hasta una gente política promotora del estrangulamiento financiero de quienes tratan de hacer lo necesario para disminuir el impacto…

LLAMA la atención que es más fácil el despilfarro en llenar de cosas a los ciudadanos que acuden a una feria, que gastar en la consolidación de las instituciones que garantizan la democracia por la que tanto lucharon los héroes de diferentes épocas nacidos en San Luis Potosí, como los constituyentes, abogados como Ponciano Arriaga Leija y dirigentes civilistas como Salvador Nava Martínez…

PD. Quien parece no tener dotes de buena administradora, es la dirigente estatal del PRI, Sara Rocha Medina, cuya vida política está marcada por inconsistencias, por ejemplo, encabezar una alcaldía en medio de un clima político turbulento en Catorce, a cuyo Palacio Municipal no se le permitía entrar. Todo parece indicar que la nueva dirigente es el verdugo del tricolor, del que se adueñó sin siquiera un plan para sacar adelante a su partido. Ni siquiera hará falta que los candidatos a cargos de elección popular cometan errores; ella misma está haciendo lo necesario para enterrar al partido que alguna vez y por más de 70 años representó la primera fuerza política de San Luis Potosí.

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