20-05-23

EL Poder Legislativo: de la voracidad y el escándalo a la mediocridad y la intrascendencia. dentro de la jungla política, los potosinos hemos tenido la mala suerte de contar con algunos especímenes como “representantes populares” en el Congreso local. Tenemos a “los carroñeros”, aquellos legisladores que se llevaron hasta los clips, con gran voracidad y un hambre de hiena en el desierto, roían hasta los huesos el erario. se embolsaban lo que podían: ofensivos sueldos, prestaciones exageradas, gasolinas, gastos de “gestión” de “apoyos”, todos sin justificar o justificados con facturas apócrifas, colocaban a parientes, compadres y hasta a las “amiguitas” como “aviadores” en la nómina oficial, cobraban por votar a favor o en contra de iniciativas, presupuestos, el tráfico de influencias era pan nuestro de cada día, y llegaron al colmo de extorsionar descaradamente a alcaldes con sus cuentas públicas, para “blanquearlas” a cambio de millonarias sumas de dinero.

EN este apartado de los carroñeros, se encuentras el 99.9 por ciento del total de los diputados de las últimas seis legislaturas, sólo hay que recordad a los Rebolledo, Govea, Arreola, Micalco, Sánchez, Rómulo Garza, Bautista, Huerta, Terán, Labastida, García Melo, Nava, Belmares que literal se llevaba hasta los cacahuates; cómo olvidar a Barrera a Martha Orta, a Flores Flores, a Mendizábal, Cepeda, Everardo Nava. Jaime Yáñez, Soni Bulos, Raquel Hurtado, Ramírez Stabros, Felipe Abel Rodríguez, Bernardina Lara, las Guadalupes Almanza y Almaguer, Sonia Mendoza, Adrián Ibáñez, Raúl Paulín, Mauricio Leyva, Emilio de Jesús Ramírez, Arturo Ramos, Paulino Pozos, Carlos Mier, Orlando Caballero, Rubén Guajardo, Liliana Carvajal, Manuel Calzada y su hijito, entre otras rémoras…

ESTABAN también los diputados que se “engorilaban” a la primera, que convertían el Pleno del Legislativo en un vulgar ring de lucha libre de quinta, son memorables los escándalos violentos del dueño de la franquicia de Conciencia Familiar, “el licenciado mentiritas” Óscar Vera Fábregat, el impresentable Sergio Desfassiux Cabello o el trastornado del “tekmoloco” Romero Calzada. También están “las rémoras”, aquellos diputados parásitos que han hecho del legislativo su modus vivendi como el ya mencionado Óscar Vera, Eugenio Govea, Manuel Barrera y recientemente Rubén Guajardo…

HASTA llegar a la actual Legislatura, la LXII, que pareciera más bien un muestrario, un Pantone de todas las gamas de grises. Diputados invisibles, imperceptibles, ausentes, desaparecidos de la faz de la tierra, levanta-dedos muy caros al erario, sin voluntad propia, sin chispa, unos auténticos zombis, pero eso sí, ya no se embolsan las carretadas de dinero o las ofensivas prestaciones de sus antecesores, pero se siguen llevando cada mes casi cien mil pesos y su aguinaldo sigue siendo totalmente injusto y desproporcionado…

EN la última calificación de la organización “Congreso Calificado, es una verdadera vergüenza, para los potosinos obviamente, por que los diputados ni la conocen. Resulta que de una calificación de 10, el mejor calificado, no sabemos por qué o si hay un error, es Juan Francisco Aguilar con 9.72, a partir de aquí todas las calificaciones del resto de los 26 legisladores es reprobatoria, Ramón Torres 5.85, “Toño” Lorca 5.55, “Caco” Leal 5.37, “LadyCopyPaste” Emma Saldaña 5.22, Aranzazú Puente 4.93, la otra “CopyPaste” Patricia Aradillas 4.83, Torrescano 4.57, Liliana Flores 4.51. “Burren” Guajardo 4.28, “Lola” García 4.11, “la fashion” Bernarda Reyes 3.88, “Eloyito” Franklin 3.6, “el Chikis” Fernández 3.15, Gabriela “tekmola” Martínez 3.01 y eso que se las da de muy muy, la desconocidísima Lidia Nayeli Vargas 2.89, Cauhtli Badillo 2.83, Roberto Mendoza 2.65, Nadia Ochoa 2.65 que heredó el apellido pero no la capacidad de su papi Cándido, que si viviera, que pena le daría…

CINTHYA Segovia, otra que aplica lo de “lo que apellido no da, legislatura no presta”, apenas tienen 1.8 de calificación, René “el albacea transa” Oyarvide 1.68, Ma. Elena Ramírez 1.43, la prófuga del ASE, Yolanda Josefina Cepeda un vergonzante 1.2, Claudia Tristán 1.1, Salvador Isaí 0,9, una chulada de Edgar “el tamaulipeco ausente” Anaya que nos queda a deber con -0.15 y al final, redoble de tambores, no nos podría defraudar el “cachorro de la robolución” Mauricio Ramírez Konishi con un -0.50 de calificación, el peor diputado evaluado por enésima ocasión, eso de heredar los millones que papi Emilio se ha tardado años en robar a los obreros potosinos, no da pie para estrenar el cerebro. Pero la ineptitud y mediocridad se contagian en el legislativo, por ejemplo que alguien le diga a la señora Yoali Andrade que su nombramiento de vocero del Congreso está vigente desde septiembre de 2021, que ya puede ejércelo, que ya de beca estuvo bueno, pero en fin…Armando Acosta

 

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