20-03-23

UNO de los puntos más delicados del ejercicio de las finanzas públicas del gobierno actual es el sobreejercicio, que en el caso de la Feria Nacional Potosina ya asoma los primeros apuros, por el ejercicio de dinero público en la infraestructura del sitio en el que año con año se desarrolla la máxima fiesta de agosto…

POR diferentes puntos, es posible ver obras que requieren un gasto enorme, e incluso parecen sobradas para las especificaciones de otras ordinarias…

OTRO ejemplo se refiere a la infraestructura para generar los famosos puentes atirantados, en los que aparecen enormes estructuras de acero, cables de tirantes y figuras geométricas que cruzan los carriles de circulación vehicular, obviamente muy costosas para el erario público, pero imponentes para la imagen de la infraestructura vial…

LO que el gobierno estatal necesitará es mucho mayor control de gasto, sobre todo por el tamaño de la inversión en los proyectos estatales con los que se pretende dejar huella, que no son baratos, pero necesitan más control del egreso…

UNA prueba es precisamente el déficit de recursos ejercidos en la Feria Nacional Potosina, que ya ofrecen una presión financiera millonaria…

PASARON los años y el Interapas tiene una cartera vencida impresionante, en parte, por un esquema tarifario obsoleto, porque instituciones como la Comisión Federal de Electricidad no cooperan, y la más grave, porque miles de ciudadanos no pagan, a pesar de que el costo del agua se ha mantenido congelado por años…

ENTRE los ciudadanos se encuentran grandes industriales y personas del comercio; es casi imposible cobrar a todos y es obvio que aprovechan esa imposibilidad para seguir arrastrando deudas…

LA gran debilidad del Interapas es que no cuenta con un sistema de cobranza tan eficiente como el de la Secretaría de Hacienda, ni con tantos dientes como el Código Fiscal, y es por eso que los deudores técnicamente hacen lo que quieren, las cuotas y tarifas se van rezagando, y también es cierto que a los diputados no les interesa una ley más ruda, si se considera que algunos legisladores también arrastran deudas o viven del tráfico de influencias, y en su zona de confort ni siquiera se paran en los cajeros para pagar…

ES un problema de proporciones gigantes, si un industrial o un gran comerciante decide poner el mal ejemplo y no cumplir con su obligación, incluso distrayendo parte de sus ingresos no en hacer crecer sus empresas, y generar más empleos que darán de comer a familias humildes, sino a pagar grandes despachos de abogados que por medio de juicios de amparo prolongarían la agonía del crédito fiscal…

TAMBIÉN es obvio que por cuestiones legales, la información pública no se puede convertir en una hoguera de deudores, pero lo cierto es que los retrasos en sus pagos, que ya suman mil 160 millones de pesos, causan daño al resto de la sociedad, porque esos ingresos pendientes no dejan camino a la administración del agua para una gestión más eficiente, para buscar con mayor rapidez nuevas fuentes de abastecimiento que reemplacen la mega transa de El Realito y para crear otros espacios superficiales en la serranía y ampliar la capacidad de plantas potabilizadoras…

ESOS, los que deben el agua, pero tienen el dinero para pagar, son algo así como “vividores de la nación”, y conste que no es ninguna indirecta para ningún grupo político ni nada que se le parezca, si se considera que nada más no pagan el agua, pero sí la consumen en cantidades industriales, ya sea en grandes empresas o en su caso en grandes comercios.

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