16-05-23

“¿OPOSICIÓN?”, así titula el genial escritor y analista Jorge Volpi su más reciente colaboración en el Diario Reforma, que por cierto no tiene pierde, una magistral columna que describe con gran precisión y pulcritud el momento político de nuestro querido México. “Delfina Gómez lidera con claridad todas las encuestas para la gubernatura del Estado de México. A tres semanas del día de la elección, las mediciones de intención del voto ponen a la abanderada de Morena por delante de su rival del PRI, Alejandra del Moral”, publica ayer el prestigiado diario “El País”…

A escasos 19 días de que se realicen las elecciones del Estado de México y Coahuila, todo indica que la “joya de la corona”, el EDOMEX, será gobernado por primera vez en toda su historia por un partido distinto al PRI, mientras que en Coahuila se vislumbra el triunfo del priista Manolo Jiménez. El muy probable triunfo inobjetable y arrollador de Morena en el EDOMEX y que el PRI mantenga Coahuila, desatará varias reacciones: primero, a la 4T se le pavimenta el camino para retener la Presidencia en el 2024, mientras que la oposición entra en un proceso de desintegración, por ejemplo, la alianza estaría en riesgo al confirmarse la teoría de un acuerdo bajo la mesa entre el PRI y Morena, de que el tricolor entregue el EDOMEX a cambio de quedarse con Coahuila…

PERO no queremos desperdiciar las palabras del maestro Volpi describiendo a la oposición, por lo que transcribiremos algunos párrafos: “En primer lugar, un PRI que es, bueno, el PRI, Es decir, el mismo partido de siempre o, peor, su concentrado. Un cadáver insepulto que se resiste a morir y con cuyos restos medran unos cuantos bacilos decididos a sobrevivir hasta el final. Un walking dead que, sin reconocerse extinto, intenta devorar todo lo que encuentra a su paso, en particular a los otros partidos que se topa en el camino, el PAN y el PRD, hasta dejarlos en los huesos El antiguo partido hegemónico que, tras perder en el 2000 y recuperarlo en el 2012, descartó cualquier crítica interna –refractaria a su ADN- y se empeñó con todas sus fuerzas en seguir fiel a sus costumbres: la corrupción convertida en una de las bellas artes –basta ojear la Estafa Maestra- y la simulación que siempre distinguió su proceder: fingir una cosa y ser otra, un lucrativo negocio para sus dirigentes”…

“EN segundo lugar, un PAN que no es, por desgracia, el PAN que, tras años de bregar en el desierto, logró el triunfo en el 2000. Más bien su reverso: un PAN que desdeñando su vieja tradición democrática, rápidamente se dejó contaminar por los virus priistas que permanecían adheridos a la silla presidencial, Un PAN que, cuando tuvo la ocasión histórica de en verdad sacudir al país, de eliminar sus estructuras extractivas, de modificar su sistema de justicia, de desbrozarlo pues, desde su priismo, optó por lo contrario: no hacer nada. De inicio un gobierno improvisado e ineficaz. Luego, en una segunda oportunidad obtenida a fuerza de poner en práctica las mismas estratagemas viciadas del PRI. Convirtió al país en un cementerio e inició la andadura militar que AMLO ha elevado al cubo”…

“ESTA es la gran alianza que, según muchos, logrará derrotar al partido del Presídete en 2024. Un conglomerado de fuerzas que encarnan lo peor del sistema político mexicano: casi un siglo de autoritarismo, ineficacia, corrupción y muerte. Un batiburrillo en el que la ideología desde luego no interesa, pero tampoco tener un mínimo programa común. A su cabeza, algunos de los cuadros más clínicos en su larga historia de hipocresía. Ni el PRI ni el PAN han intentado siquiera reconocer su siniestro pasado inmediato; ni un solo intento de reforma interna, de renovación de cuadros, de articular ideas innovadoras. Cómo si el PRI no fuera responsable de nuestra tradición autoritaria y de la simulación con que se construyeron todas nuestras instituciones; como si el PAN no hubiera desatado la militarización y la violencia extrema; y como si el PRD –vaya- no hubiera sido por años el partido de López Obrador”. “El odio a AMLO como única meta común. ¿Basta? Los radicales –esos que, insisto, tanto se parecen a él- dirán que sí. ¿Oposición? Unidos en su lamentable forma actual, PRI, PAN y PRD son más bien la garantía del triunfo de Morena en 2024”, mejor no podría explicarse, pero ni hablar…

PD.- Y mientras que media ciudad se muere de sed y la otra de miedo por la inseguridad, nuestro “alcalde viajero” Kike Galindo, continúa sumando millas, ahora le tocó el honor a Nueva York, pero al igual que sus viajes por Los Ángeles, Madrid, Denver, etcétera, obvio a costillas de nuestros impuestos pagando también los gastos de doña Estela, no han servido para maldita la cosa, pero en fin…Armando Acosta

 

Marcar el Enlace permanente.

Comentarios cerrados.