14-07-22

EL pasado viernes el hoy exOficial Mayor del Congreso del Estado, Alejandro García Moreno, quien se autodenomina “el bombón verde”, presentó a la Junta de Coordinación Política (Jucopo) su renuncia con carácter de irrevocable, argumentando “motivos personales”, pero, tómelo bajo reserva pero trascendió que la salida del “bombón verde” de la oficialía mayor del Legislativo se trató en realidad de una “renuncia” obligada. Alejandro García, llegó al Partido Verde desde los tiempos del impresentable y corrupto Manuel Barrera Guillén, quien junto con su ahora exesposa, Ivett Salazar Torres, usufructuaron las siglas del Verde durante casi dos décadas, donde se hicieron muy ricos y propietarios de innumerables propiedades en San Luis Potosí y en Cancún, al monopolizar todos los cargos públicos en el área de ecología estatales y municipales y varias diputaciones que se rolaba el entonces matrimonio Barrera-Salazar…

“EL bombón verde” durante años, fue fiel falderillo de la dupla Barrera-Salazar, fue su asesor en el Congreso, director de documentación ecológica de la SEGAM y asesor de organización institucional del CDE del PVEM, su docilidad para las trapacerías, le alcanzó para ser candidato del Verde a la alcaldía capitalina. Tras la debacle de Manuel Barrera quien cayó en desgracia y tuvo que renunciar a la dirigencia estatal del partido, y a la llegada de la gallardía al Verde, “el bombón verde” sobrevivió a la purga, su abyecta actitud y su vocación de alfombra le valieron que lo nombraran vocero de ese partido, y tras el triunfo en las elecciones, fue designado como Oficial Mayor en el Congreso. Corto de miras, de poco seso pero gran ego y desparpajo, “el bombón verde” comenzó su gestión como Oficial del Congreso como “chivo en cristalería”, la transparencia, responsabilidad del Oficial Mayor, nunca ha estado en sus peores momentos, era una tras otra, era la operación del presidente de la Jucopo, José Luis Fernández quien lo salvaba una y otra vez, al argumentar que “estaba aprendiendo” que le tuvieran paciencia…

LA gota que derramó el vaso, fue el pago de cientos de miles de pesos que el Congreso tuvo que pagar por perder un laudo de una extrabajadora, Lissette Rosso Guajardo, era una demanda vieja y con poca posibilidad de que el Legislativo perdiera pues la demandante siempre laboró bajo el esquema de honorarios, pero resulta que fue el “descuido” de Oficialía Mayor lo que provocó que se diera el fallo en contra del Congreso y se tuviera que pagar, pero resulta que la tal Rosso Guajardo no era una desconocida para “el bombón verde”, sino compañera de él durante años en el Partido Verde, también gente de Manuel Barrera, Rosso fue además de empleada del Legislativo, trabajó en la SEGAM y en el PVEM, casualmente en el mismo tiempo que Alejandro García. Ante tantos problemas y pocas soluciones, al “bombón verde” se le solicitó su renuncia “voluntaria”, al principio se resistió e intentó buscar al gobernador, que enterado de las triquiñuelas nunca lo recibió, y al final tuvo que dimitir…

AHORA que los diputados ya cambiaron de Oficial Mayor deberían de esforzarse por transparentar su información, que hoy más que nunca en la historia es más opaca que sus conciencias, tan sólo en el último informe del Consejo de Transparencia, que detectó innumerables anomalías, en resumen concluyó: “El Consejo observa que falta información completa y actualizada en la página web del Congreso del Estado, al empezar a adentrarnos en el tema de la transparencia nos damos cuenta que el formato de publicación no cumple con los principios de sencillez, accesibilidad y oportunidad que se supone debería de regir la disposición de la información de los sujetos obligados”. Por cierto, el Consejo de Transparencia también recuerda a los diputados que a casi 10 meses de haber asumido el cargo, todavía hay algunos que no suben su curriculum, muchos no han presentado ni su cédula profesional, como la señora Martha Patricia Aradillas Aradillas quien se dice licenciada en derecho, pero que no aparece en el registro de cédulas profesionales de la SEP y así muchos curuleros que dicen que estudiaron y o tienen cédula, pero ya le estaremos dando más detalles…

PD.- Por cierto, ya hablando de la diputada Patricia Aradillas, cómo cambia la gente con el poder, la señora que ni campaña hizo y se colgó del “efecto pollo”, ahora trae un séquito de guaruras uniformados y un grupo de aduladores y aplaudidores que lleva a los eventos públicos para que la vitoreen cada vez que la nombran, la señora Aradillas es tan mediocre y tan gris que apenas alcanzó una calificación de 2.10 en la última evaluación de “Congreso Calificado”, el problema para doña Patricia es que enfrente del gobernador poco le falta para ponerse de alfombra pero a sus espaldas habla muy mal del primer mandatario, incluso dice la diputada que ya está creando una estructura paralela para competirle al pollo, ¿será?…Armando Acosta

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