11-07-22

LA impunidad es la madre de la corrupción…

PRIMER acto.- La extitular de los Servicios de Salud en el Estado de S.L.P., Mónica Rangel Martínez, de común acuerdo con el exJefe del Departamento de Control de enfermedades transmisibles por vector, así como con el apoderado legal de una empresa regiomontana, se reunieron de manera transitoria a principios de diciembre del año 2019, en la Dirección de Servicios de Salud en esta Ciudad, para llevar a cabo la simulación de un procedimiento de compra de plaguicidas que les generara un lucro, la funcionaria. Rangel Martínez autorizó la adjudicación directa para la adquisición de plaguicidas consistentes en 102 tambos de 208 litros que contenían clorpirifos y 202 cajas con 4000 unidades cada uno de Spinosad. El contrato se celebró el 17 de diciembre estableciendo como entrega del producto al día siguiente el día 18 en los almacenes de la Secretaría ubicados en Ciudad Valles. El monto que generó la compra, fue de 22 millones 042 mil 365 pesos con 23 centavos, pago que se realizó el 23 de diciembre 2019 mediante transferencia bancaria a la cuenta clave a la persona moral. Los involucrados tenían conocimiento que no se surtirían los insumos, materia de contrato, pero sí que la persona moral reintegraría la cantidad pagada a la titular de los servicios de salud…

SEGUNDO acto.- No obstante que se pactó la fecha de entrega, el producto nunca fue recibido por el almacén, para el anterior acto, se tuvo consentimiento de los servidores públicos y el proveedor, afectando al erario estatal y obteniendo además un beneficio. En el mes de enero del año 2020 los servidores públicos, se reunieron junto con el apoderado moral de la empresa a efecto de que éste restituyera el dinero depositado y este entregó físicamente el dinero a la servidora pública, por lo cual el desvío de las arcas públicas del estado fue por más de 22 millones de pesos. Durante el proceso penal contra la exsecretaria de Salud del pasado sexenio Mónica Rangel, hubo declaraciones de testigos que estuvieron presentes en las reuniones con los exfuncionarios acusados y el representante legal de la empresa donde se pactó otorgar el contrato, el monto del mismo, que el producto no iba a ser entregado y que el recurso iba a ser reintegrado a Mónica Rangel y a sus cómplices, incluso detallan los testigos como se entregó estos millones de pesos de nuestros impuestos, que en efectivo, Adrián Lárraga Zamarrón, el esposo de la Rangel Martínez, se llevaba en cajas de huevo…

TERCER acto.- la contundencia de las pruebas, la acusada Mónica Rangel se declara culpable de los delitos de los que fue señalada: uso abusivo de la función pública y asociación delictuosa, previo arreglo con la parte afectada, de reintegrar a las arcas públicas el dinero robado, por lo anterior, el juez elimina el delito de fraude por lo que la sentencia a 4 años y 10 meses de prisión así como el pago de 85 mil pesos por concepto de multas y garantías, debido a que el tiempo determinado de la pena es menor a cinco años, el no tan nuevo sistema penal acusatorio otorga el beneficio al criminal de purgar la pena en libertad, con algunas limitaciones: no cambiar de lugar de residencia, no ausentarse de su domicilio sin avisar a la autoridad judicial, no viajar al extranjero, etcétera. Cuarto acto.- Al regresar los 22 millones de pesos que se robó y pagar los 85 mil pesos de multas, Mónica Rangel sale de prisión y se va a su casa…

¿CÓMO se llamó la obra?: “La Justicia no existe en México”, no es posible que Mónica Rangel aceptó que con alevosía y ventaja, planeó robarse de nuestros impuestos más de 22 millones de pesos, lo planeo, lo ejecutó y el dinero se los llevó su esposo en cajas de huevo, la cacharon, la acusaron, la detuvieron y la juzgaron, solamente para regresar el recurso desviado, pagar 85 mil pesos de multa para irse a su casa a seguir contando los cientos, miles de millones de pesos que se robó en complicidad con Juan Manuel Carreras y Alejandro Leal Tovías, durante todo el sexenio pasado, que lamentable que a esto se le llame “Justicia”, es una ofensa para todos los potosinos, peor aún con la agravante de que el dinero robado debió de destinarse para aliviar el dolor y la salud de los ciudadanos en una de las peores pandemias de último siglo, pero ni hablar, ya ni llorar es bueno…

PD.- Mañana le daremos a conocer las aventuras y proyectos fallidos de la dueña de la franquicia del sindicato de burócratas del estado, el SITTGE, Francisca “Paca-billetes” Reséndiz Lara, esté pendiente…Armando Acosta

 

 

 

 

 

 

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