09-10-23

LA autonomía como “patente de corso”

POR años y enarbolando la bandera de la autonomía como escudo, las autoridades en turno de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), han utilizada la bendita autonomía como una “patente de corso”. Inmediatamente sacan del cajón el Estatuto Orgánico y la Constitución Política del Estado en su Artículo 6º Fracción II de la Ley Reglamentaria del Artículo11, que dice: “Es facultad del Consejo Directivo, órgano supremo de autonomía, dictar sin injerencia del estado ni de autoridad ninguna, toda las normas y disposiciones encaminadas a organizar y definir el régimen de la Universidad y la consecución de sus fines”…

LOS funcionarios universitarios conjuran a la autonomía para no rendir cuentas, para no someterse a auditorías y revisiones externas, se desgarran las vestiduras para no transparentar los poco más de 3 mil millones de pesos que ejercen como presupuesto, para no licitar las obras, para no castigar como se debe la corrupción galopante en la institución, caso más claro el de la construcción del nuevo “campus Pedregal” de la Facultad de Ciencias, que a pocas semanas de inaugurado, tuvo que ser desalojado por el riesgo que representa a estudiantes y trabajadores debido a las fallas estructurales provocadas por la pésima calidad del proyecto y la ejecución…

EL asunto que hoy nos ocupa, es la “compensación” millonaria que un puñado de altos funcionarios universitarios jubilados recibe, directamente de los recursos propios de la UASLP y no del fondo de pensiones. Se trata de más de 19 millones de pesos que al año se destinan a 203 ex trabajadores, resalta que de este monto 12.7 millones de pesos van para beneficiar a sólo 35 altos mandos de la universidad ya retirados, obviamente los que más reciben son los últimos tres ex rectores…

ENCABEZA la lista con casi un millón de pesos, el tristemente célebre Manuel Fermín del Villar Rubio, le sigue José Jaime “el loco” Valle Méndez con más de 800 mil pesos y el recién nombrado secretario de Cultura estatal Mario “ricitos de oro” García Valdés, con 755 mil pesos. De estos 19 millones de pesos de “compensaciones”, casi un tercio (5 millones 819 mil 747 pesos) son destinados a solo 10 jubilados, todos altos funcionarios, además de los tres rectores, se encuentran directores de facultades, secretarios académicos, administrativos y una ex directora de Radio y Televisión Universitaria…

COMO contexto para entender más el asunto, es necesario señalar que las jubilaciones de los trabajadores de la UASLP son bipartitas, es decir, como burócratas, las paga el Instituto de Seguridad Social al Servicio del Estado (ISSSTE) y un fondo de pensiones universitario establecido desde los años 60 y regidos por el Reglamento Único de Pensiones, Prestaciones Contingentes y Préstamos para el Personal de la UASLP, cuya última actualización y reforma data de septiembre del 2021 ya como rector el doctor Alejandro Zermeño, es decir, como los salarios de la UASLP son muy generosos, la pensión del ISSSTE está “topada”, es decir tiene un límite, aquí entra el fondo de pensiones donde otorga o acompleta al trabajador lo faltante de la pensión del ISSSTE…

DICHA reforma de hace un par de años, se publicitó como la panacea para resolver el problema de pensiones que ahoga a todas las universidades públicas del país, puede ser, entre otras cosas, estas nuevas reglas consideraron que el salario de cotización no podrá ser superior al salario integrado que le corresponde a los profesores de tiempo completo Nivel VI con 30 años de servicio y considerando un premio de antigüedad equivalente al 45 por ciento de su salario base, de esta forma también se puso un tope a las aportaciones del fondo universitario, peeeero, como siempre, vivillos desde chiquillos y bajo el lema de “hágase la ley en los bueyes de mi compadre, ahí como pateando un bote, deslizaron sigilosamente en el nuevo reglamente un transitorio, el tercero, que dice: “Cuando el monto de las pensiones, tanto en curso de pago como las que dictaminen para el personal con derecho adquirido, sobrepasen el límite señalado en el presente reglamento, la diferencia se pagará con cargo a la universidad”…

TRADUCCIÓN, como los sueldos y prestaciones de los altos funcionarios son muy altas y sobrepasan el tope establecido en la nueva norma, pues se les completará con los recursos propios de la Universidad, es decir, los altos mandos además de ganar muy bien en activo, siguen ganando lo mismo ya en retiro, reciben la jubilación del ISSSTE, la del fondo universitario y la compensación de los recursos propios, esto además de una injusticia, es ilegal, a pesar de que esté contemplado en el nuevo reglamente, no es posible que del dinero corriente de la UASLP se destine a pagar las altas pensiones de los ex rectores y sus camarillas. Sin duda y ante esta información ya se les quemó y quedó desacreditado ese discurso tan recurrido por las autoridades universitarias, de que necesitan más dinero, que no les alcanza, etcétera, etcétera…Armando Acosta

 

 

 

 

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