07-12-21

NO contar con servicios o la falta de un buen ambiente para acudir a la escuela sin usar plataformas, es un asunto que obliga a valorar entre la necesidad de que el Interapas cobre deudas, y la obligación de atender la garantía fundamental del derecho al agua…

Y es que algunas organizaciones civiles como la Fundación Renace, han logrado amparos por falta de servicios en las escuelas, y han obligado a las autoridades a que pasen de la habladera a las acciones, cosa que no ocurrió desde meses atrás, con algunas escuelas que se encontraban abandonadas en medio de la pandemia, y los gobiernos decían no tener dinero para llevarles atención…

POR igual, les ha faltado pavimentación que drenaje y agua potable, aulas y canchas para el deporte, condiciones de desigualdad que ponen en evidencia la poca seriedad, o quizá el afán de “ahorros” (¿?), en el desarrollo de proyectos incluyentes, sin importar el grado de marginación de las comunidades…

POR tradición centenaria, el sistema educativo planea la construcción de las escuelas al tanteo, y los acabados y equipamiento varían según los criterios de ubicación en la zona urbana, grado de influencia de los directivos o gestores de la zona, y también en función de que se trate de una escuela muy visible o en su caso oculta entre las calles de una colonia popular, de la zona rural o incluso de la serranía en la que está perdido un territorio indígena…

LAS peores violaciones a los derechos humanos y fundamentales en las escuelas, se encuentran en comunidades donde hablar español se dificulta, o se hallan en comunidades inaccesibles, y reciben una atención que en poco ayuda al ambiente de aprendizaje, y a la habitabilidad de las aulas…

SIN embargo, el mantenimiento de las escuelas es una responsabilidad compartida, en la que a veces es el gobierno quien no cumple su parte, y en otras, la labor de los padres de familia, también se queda corta, en este último caso, con mucha frecuencia, porque a veces los papás viven en medio de una economía de supervivencia…

PERO con todo este antecedente, lo imperdonable, es la falta de agua en las escuelas, por una parte, porque no pagan y por otra, porque las autoridades educativas arrastran adeudos de años con los responsables de pagar el costo y hacer el trabajo de la extracción, potabilización y distribución…

EL hallazgo de cuatro decenas de escuelas que no tienen agua en Soledad, puede suponer dos cosas: La presión del servicio no alcanza las redes para abastecer, o la autoridad no está pagando el servicio que debía cubrir para el funcionamiento correcto de las escuelas.

PD. Poco a poco aparece un enredo más en la novela de la Secretaría de Salud. Recursos federales observados por la Auditoría Superior de la Federación, que utilizó la dependencia, están en la mira, y con ellos, un visible contraste entre las revisiones que ha practicado la Auditoría Superior del Estado. Sin embargo, esos contrastes no son de novedad. Diversas alcaldías recientes o anteriores han pasado desapercibidas por desvíos de recursos, y los auditores hacían como que no ven. Es un error histórico que obliga a una reestructura profunda del área que revisa el dinero de los impuestos de los potosinos. Toca la hoguera a las que se acaban de ir. El famoso cuarto año difícil de los ayuntamientos, y el no deseado séptimo año desde el inicio de la gubernatura que se fue.

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