07-10-22

EL horno no está para bollos. La desaparición de la joven Yezenia (“Yez” o “Yezi”), provocó que sus compañeros de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), encabezados por los “líderes” estudiantes formales, como el Consejero Alumno, el presidente de la Sociedad de Alumnos, los consejeros técnicos de Derecho y Criminalística y el colectivo feminista Frente Estudiantil de Mujeres Universitaria (FEMU), se manifestaron ayer, cerrando y paralizando por unas horas las actividades en la Facultad, bloquearon varias vialidades que desquiciaron aún más el caótico tráfico en la ciudad, para exigir la aparición de su compañera, pedir seguridad, alumbrado y la vieja y justificada demanda del acoso universitario…

NADIE en su sano juicio condenaría la molestia y enojo por la desaparición de una joven, tampoco la reacción genuina de los estudiantes, al contrario, se espera más de ellos, de su ímpetu, de su energía, que salgan de su marasmo y apatía, pero se fueron como “el borras” no fueron ni para contactar a la familia de la desaparecida para saber del tema. Al menos en este caso, según versiones recabadas por quien esto escribe con amigos, compañeros y algunos familiares de Yezi, esto no se trató de una desaparición forzada, sino un tema de huida consensuada. Veamos dijo un ciego…

TÓMELO bajo reserva, pero trascendió que: apenas en agosto pasado cumplió 18 años, es una joven alegre pero recatada, estudiaba Derecho y vivía con sus tíos en unos departamentos ubicados en la Av. Santos Degollado esquina con Zenón Fernández, por las tardes trabajaba como dependienta en un local del Centro Joyero, el pasado lunes 3 de octubre, la joven salió alrededor de las 06:35 horas, supuestamente para dirigirse a la Facultad de Derecho a tomar clases…

POR la tarde-noche, los parientes con los que vivía Yezi comenzaron a preocuparse pues su sobrina no había llegado a la hora acostumbrada, y al llamarle a su celular no contestaba, esto prendió las alarmas, de inmediato comenzaron a llamar a amigos, compañeros y familiares de la joven, ninguno de los contactados la había visto ni en clases ni en su trabajo, de inmediato se dio aviso a las autoridades y se emitió la “alerta Ámber” para la localización de Yez…

DESPUÉS de varias indagaciones, se dio con algunos videos de cámaras de negocios y viviendas cercanas a los departamentos donde vivía la joven, y de donde se le vio salir por última vez, al parecer, en las grabaciones se observa como Yezi se encuentra con un hombre a quien saluda amigablemente y ambos se suben a un vehículo rojo, los familiares de la joven identificaron de inmediato al individuo con que se fue la joven, al parecer se trata de César, tío en segundo grado de Yesi por el lado materno…

TÓMELO bajo reserva, pero trascendió que: resulta y resalta que el tío César, vive desde hace años en los Estados Unidos y viene frecuentemente a la comunidad del municipio de Armadillo, de donde es oriundo él y su familia, incluyendo Yezi, al parecer hace alrededor de un año y medio, en una de esas visitas del tío, se les hizo raro que acudiera con mucha frecuencia a la vivienda de la familia de la joven, desayunaba, comía y cenaba, pero el problema inició cuando se dieron cuenta que el tío y la sobrina tenían una relación sentimental, nada extraño en los pueblos, el problema es que el tío tenía en esas fechas 43 años y la joven era menor de edad, al ser descubierto el tío se regresó a los EU, incluso los padres de Yesi levantaron un acta ante el Síndico donde señalaban esto y pedían que el pariente no se acercara a su hija, también la enviaron a la capital con unos parientes para que estudiara Derecho…

SEGÚN indagaciones de la familia con otros parientes en EU que conviven con el tío, se enteraron que éste andaba en San Luis Potosí, e incluso a algunos les comentó que venía por Yesi y que para esto habría contratado a un “coyote”, la familia de la joven aún no ha podido comunicarse con su hija ni con el tío, pero están convencidos que él se la llevó, claro con la venía de la joven. Ojalá y que pronto la joven se comunique con sus padres, ojalá y que si fuera el tío quien se la llevó, ojalá esté sana y salva después de cruzar el río, ojalá y que todo salga bien, pero insistimos, el horno no está para bollos y, sin generalizar, muchos casos de jóvenes que desaparecen, que por obvias razones encrespan a la sociedad, son problemas familiares, salidas con los novios, con las amigas, hay que recomponer el tejido social, la confianza entre la familia, si no, va a pasar como el cuento de Pedro y el Lobo, cuando verdaderamente una joven esté en peligro y riesgo, se va a perder la empatía y la solidaridad, pero en fin… Armando Acosta

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